Inauguro esta tarde una nueva sección, siguiendo la estela de nuestro compañero blogger JL, en su entretenida "Versiones imposibles". La mía será "Las canciones de tu vida" y aquí irán apareciendo canciones que en algún momento me han marcado o me han acompañado.
Acabo de descubrir que Sergio Dalma versiona a Marco Massini en su útimo disco y de golpe me he trasladado al verano del 95 (qué gran verano). Una canción me acompañó en esa etapa de primeros amores y sobre todo desamores y esta tarde se ha vuelto a presentar delante de mi, en otra voz, pero ha provocado que busque la original y me deslice hacia atrás a lo largo de los años.
Gran letra, increíble voz, inolvidable verano, amores perdidos, recuerdos adolescentes...
Te enamorarás aunque no de mi tú estarás allí y sucederá lo sé, así. De la libertad y de la amistad sé que pasarás, cuando te enamores, ya...verás.
Puedo verlo sin creerlo, como un poster de james
dean siento miedo sin tenerlo, escondido en mi
blue-jean. Es tan grande como el cielo es tan fuerte como un
dios, el amor más verdadero, el amor que no soy yo.
Te enamorarás de un bastardo que te dirá mentiras y te reirás de mí… ¿Quién te defenderá del miedo de la noche y de esta vida que no da más que reproches?
Te enamorarás, lo sé, pero no de mí con profundidad, como nunca imaginé de ti…
Ya te veo con tus llantos cuando allí te falte yo, lavas, planchas, friegas platos y la vida dice no. Un retraso de seis días, sin saber ni como fue me verás en tu recuerdo tú que pasas hoy de mí.
Te enamorarás (de mí) pero no estaré (allí) te enamorarás y será muy tarde ya y el cielo llorará, le faltará una estrella, ¡vete con tu felicidad!, eres tan bella...
Hoy recojo el testigo que me ha entregado Nuria y respondo a este cuestionario de tres preguntas.
Ya que últimamente estoy poco por aquí, al menos dejo constancia de que sigo vivo.
Las tres preguntas son:
Tres situaciones en las que has dicho "tierra trágame": La primera que me viene a la mente es de hace un par de años, cuando respondí a un correo, en lugar de reenviarlo. Se trataba de una oferta que me realizaba un proveedor de productos informáticos y yo quería que el proveedor habitual me dijese cómo lo veía. Lo malo es que escribí algo así como "oye, este tío me está tomando el pelo con estos precios, no?, se nota que es amigo de fulanito". Cuando me respondió, a pesar de estar solo en el despacho, noté perfectamente como se me subían los colores a la cara...envié un mail de disculpa, explicando la relación de confianza con mi proveedor habitual y de ahí el lenguaje coloquial... un marrón.
Otra que me viene a la cabeza es de hace bastantes años. Estando en Lloret de Mar, de excursión de 3º de BUP, nos fuimos un grupo de gente a la playa, dentro de los que estábamos nosotros, los del instituto y unos cuantos guiris. Yo me puse a vacilarlos, sabiendo que no hablaban español, pero no contaba con que uno de ellos sí que era español. Cuando empezó a hablar en la lengua de Cervantes quise morirme. Por último y remontándome a cuando apenas estaba en el parvulario, recuerdo que teniendo 5 añitos, en el cole, me hice el valiente y abrí la puerta del coche del director, que no estaba cerrado con llave. La cerré rápidamente, pero ya me habían descubierto. Me llevaron al despacho del director y recuerdo perfectamente lo mal que lo pasé. Ahora visto con perspectiva, me parece una chorrada, pero siendo un niño de 5 años, me sentía como si hubiese matado a Kennedy.
Tres nombres importantes en tu vida de personajes conocidos y la razón: No soy muy mitómano y escojo a tres personajes que me llaman la atención y generan interés en mi, pero no una gran influencia en la práctica. Winston Churchill. Siempre me ha gustado mucho la historia y este me parece uno de los personajes más importantes del S. XX, sobre todo en la época de las guerras mundiales. Intenté leer una biografía suya, pero no era la más apropiada, ya que era muy espesa y contaba todos los detalles, hasta cuando iba al baño. Lo conocí en COU, a través de sus crónicas de guerra y de sus textos y discursos durante la Segunda Guerra Mundial.
Nikola Tesla, si bien es más conocido Thomas Edison, Tesla era un auténtico genio. Fue el inventor de la radio 15 años antes que Marconi, como se ha reconocido con el paso del tiempo por las autoridades estadounidenses. Tuvo una gran rivalidad con Edison y fue un "científico total" porque tocó muchos palos a lo largo de su carrera. Le conocí a través del programa de radio "La rosa de los vientos", hace ya unos cuantos años y realmente me fascinó su vida. Un gran desconocido, pero un gran personaje por conocer.
Nadal, Gasol e Iniesta. En la época dorada del deporte español, estos tres ejemplos representan de la mejor manera los valores que deberían regir en el deporte. Humildad, respeto y sacrificio. Es una gozada que lleven el nombre de España allá por donde vayan, puesto que uno se siente orgulloso de verlos competir y escucharles cuando hablan. Mucho deberían de aprender otros...
Tres cosas que no volverías a hacer, si volvieras a nacer: Pregunta complicada....No volvería a empezar a fumar, conseguir ser una persona libre de adicciones nocivas.
No volvería a apartarme de mi vocación, como he hecho.
El resto de las cosas que he hecho y no me gustaría... no puedo decir que no las repetiría, ya que es probable que volviese a hacer lo mismo.
Al final me ha quedado un poco largo esto....
Como estas preguntas llevan circulando desde hace tiempo por la red, no estoy seguro de quien las ha hecho o no, así que no lo pasaré a nadie o más bien, quien quiera que las recoja.
Bueno... pensándolo un poco más... no me suena que Ellyllon haya contestado así que ... ahí queda el guante.
Sin entrar en ideologías políticas, en valoraciones que nos obliguen a realizar una mayor reflexión de fondo, simplemente, como gallego, como español, como demócrata, quisiera dejar constancia de un par de detalles que ocurren estos días.
Mientas a un juez se le sienta en el banquillo, por intentar juzgar los crímenes ejecutados durante un nefasto período histórico, a uno de los complices y co-autores de ese período histórico se le hacen homenajes con gaitas.
Si hoy bajase a nuestro planeta un extraterrestre, que no supiese cómo somos los humanos y quisiese aprender de nuestros actos para conocernos mejor como especie... ¿Cómo le podríamos explicar algo así?
Esta sociedad tiene todavía muchas cosas para seguir sorprendiéndonos día a día. En fin...
4 de Enero, falta nada para que lleguen los reyes magos, esa noche de magia e ilusión, al menos cuando éramos críos.
Si bien soy total y absolutamente republicano, de los buenos, de los que ya lo éramos en la etapa pre-urdangarín, en la etapa de las vacas gordas, cuando había bodas de príncipes y princesas del pueblo, reconozco que estos tres personajes forman parte de nuestras vidas, repartiendo ilusión y magia a su paso.
En mi casa siempre se fue más de reyes que de Papá Noel, aunque en mi edad más adulta me reconvertí y me pasé al bando del viejo de la barba blanca. Este año he recuperado la opción de los reyes de oriente y aquí estoy, con mis regalos escondidos, esperando que llegue el momento de ponerlos al lado del árbol (metafóricamente).
Me gusta regalar y me gusta que me regalen, pero sobre todo hacerlo yo.
Me gusta porque supone esfuerzo, inventiva, porque dejas de pensar en ti y sólo piensas en la otra persona, en sus gustos e intereses. Provocar una sonrisa cuando se abre el regalo, sorprender a la otra persona con algo inesperado...
El periplo de recorrer varios sitios para encontrar lo buscado, la ansiedad de que los planes no salgan bien, las prisas de última hora...tiene su encanto.
La época de los regalos de la mañana de reyes es muy especial en nuestras vidas, tanto que aunque la perdamos en algún momento, es temporal. Deja de ser tan intensa cuando dejas de ser un crío, pero vuelve, con mayor intensidad si cabe, cuando aparecen hijos, sobrinos, etc. Ver sus miradas de ilusión en ese momento, es una de las mejores experiencias humanas.
Lo único que me queda desde aquí, es poder deseareos que os llenen de regalos, de los materiales y de los que no lo son. Rose, Nuria, Elly, Bolboreta, JL, Danygirl, QuietBrown, Lunhya y demás seguidores que pasáis de vez en cuando por aquí.... mis mejores deseos para vosotr@s en este 2012 y muuuuchos regalos, tantos como necesitéis.
Casi se puede tocar con la punta de los dedos el 2012. En apenas unas horas celebraremos el fin de este 2011 y el comienzo de un nuevo año.
Toca hacer revisión de las cosas hechas y plantearse nuevos propósitos.... pero hoy no lo haré.
Ha sido un año intenso, con grandes noticias como la muerte de Bin Laden, los terremotos de Japón y Lorca, el agravamiento de la crisis económica, el cambio de gobierno,etc, etc.
En lo personal, luces y sombras, sombras y luces.
En lo laboral, acabamos mal el año. Mi empresa entra en situación concursal y el futuro se presenta incierto. Si bien en otras ocasiones, comenzar un año es sinónimo de nuevas motivaciones o retos, en este caso es no saber qué va a ocurrir.
Este año he sentido el calor de los blogs, de la gente que está ahí detrás, cada uno en su pequeño rincón. Hasta la gran Rose me ha entrevistado!
No pido al nuevo año más que salud, que es la clave de todo. El resto vendrá dado, por el esfuerzo, la voluntad, el trabajo, las ganas, la capacidad y por supuesto, la suerte.
Desde mi ventana, os deseo la mayor de las felicidades y que se cumplan todos vuestros propósitos. Nos seguiremos leyendo y seguro que, pese a lo que auguren algunos... no se acabará el mundo, cada día volverá a amanecer.
Cierto, he desaparecido. No voy a justificarme, ni a decir los típicos tópicos. Simplemente he tenido nada interesante que contar, nada que compartir, o bien aquello que sí lo ha sido, no me ha apetecido, no lo sé...
Tengo que volver.
Tengo que volver, porque me gusta escribir. Tengo que volver porque no tengo un número abrumador de seguidores, pero los que tengo son fieles. Tengo que volver, para que mi ventana no quede tapiada en este frío invierno. Tengo que volver ... y lo haré.
Gracias a aquellos que os habéis interesado por mi, por saber si me había ocurrido algo. Ha sido un soplo de cariño que ha entrado por mi ventana y que me ha llenado de alegría. Sorprende mucho descubrir que detrás de una página en la red, puedan existir personas con tan buenos sentimientos, que se preocupan por ti aunque no te conozcan de nada, más que por tus palabras.
No voy a cambiar, no estaré aquí por estar. Sólo compartiré cosas, cuando sean dignas de ser contadas, cuando merezca la pena que os paréis 5 minutos en mi ventana.
I'm back.
Por si acaso... Felices fiestas a tod@s.
P.D: Os aconsejo echar un ojo al vídeo. Este niño es un virtuoso de la guitarra, que tiene millones de vídeos en Youtube, con canciones de todos los colores. Muy, muy recomendable.
Me encantan los viernes, es algo que ya he comentado en
alguna que otra entrada. Sus tardes tienen algo de especial y si son tardes de
otoño o de primavera, mucho más.
Si el final de una tarde de viernes, viene acompañado de una
sesión de cine, o de una charla de café con amigos, un paseo por la orilla del
mar o un concierto de alguien que te gusta mucho, la tarde deja de ser
simplemente especial, para convertirse en inolvidable.
Hace hoy una semana, me senté en mi butaca de la segunda
fila del Teatro Caixanova de Vigo a eso de las ocho y veinte de la tarde.
Faltaban apenas unos minutos para que a 10 metros de mí, estuviese Carlos Goñi,
para que a solo 1.000 centímetros tocase su guitarra y sonase su voz.
No soy un mitómano, la verdad. Puedo cruzarme por la calle
con un famoso y, mientras todo el mundo se gira y comenta, yo lo veo y sigo a
lo mío. Pocas personas pueden fascinarme hasta el punto de provocar cambios en
mi comportamiento. El viernes pasado estaba tranquilo, como siempre, como
siempre desde hace mucho tiempo en cualquier evento al que acuda.
En el escenario apenas había una caja de estilo árabes y un
par de sillas, dos o tres guitarras y unos micrófonos. Un atril bajo que
sostenía el peso de un libreto de canciones de Revólver, de tantas canciones
que uno no sabe con cuál quedarse.
Goñi fue puntual, apenas pasaban unos minutos de las 20.30 y
allí estaba él, saludando, recordando que “hace tiempo que no nos vemos las
caras”. Había salido entre el humo que soltaron durante unos minutos para crear
una atmósfera especial. No era necesario, esa atmósfera la creó Carlos en
cuanto sonaron los primeros acordes de su guitarra.
Había leído y me habían contado que no es cercano, que
incluso llega a ser borde, no lo sé, pero sí que es distante, educado y amable,
pero en la distancia. Es muy profesional, muy perfeccionista y se nota que le
gusta lo que hace, se nota que la música es su vida.
Me gustó el estilo del concierto, acústico, sin nada más que
sus guitarras y el acordeón de Cuco Pérez en algunas canciones. Me gustó que no
hubiese nada programado, sino que las canciones fuesen surgiendo, algo que él
dejó claro cuando comenzó el espectáculo, que las canciones irían surgiendo.
Como ya he dicho, estaba tranquilo, pero en la segunda
canción… se me puso un nudo en el estómago. “Esta noche tengo más de lo normal”…
reconozco que me emocioné. Los ojos se me humedecieron, ya que esa canción me
traslada muchos años en el tiempo y me recuerda a una persona que ya no está,
que hace muchos años que no está. No fue la única canción que me tocó la fibra...
Entre canción y canción, mientras pasaba las páginas del
libreto que tenía delante, nos hablaba, nos contaba cosas, incluso bromeaba.
Nos habló de que su padre dejó a su familia cuando él era
pequeño, para buscar una oportunidad mejor en Venezuela, pero su fracaso
provocó que no regresase y que no volviesen a verle.
Nos habló de su hijo, de 22 años, que ha tenido que emigrar,
para poder buscar un trabajo en la vida. Nos habló de la emigración, de la que
tanto sabemos los gallegos y de la inmigración. De lo hipócritas que somos y de
la poca memora que tenemos. De cómo nos trataron a nosotros y de cómo tratamos
nosotros a los demás.
Nos habló de su madre, de su abuela, de su mundo… Nos
explicó el significado de algunas de sus canciones y así, una tras otra, viejas
y nuevas, se fueron sucediendo durante la noche.
Faro de Lisboa, San Pedro, Eldorado, El peligro, Fuera de
lugar, Esperando mi tren…. Me faltó “El roce de tu piel”, “Calle mayor” o “Los surcos de tu espalda”,
pero en general todos vibramos con el recital, acompañando con nuestras voces,
cada una de esas canciones.
Durante 2 horas y media no pensé en los problemas, en el
trabajo o en las cosas que estaban fuera del teatro, durante más de 2 horas,
sólo disfruté y sentí, consiguiendo salir renovado, una vez finalizó todo.
Se notaba que el público era fiel, que estaba entregado y
Carlos supo reconocerlo, dando lo mejor de sí mismo, de principio a fin.
Lo único que lamentar es la mala educación de los de
siempre, que no paran de hacer fotos, molestando con sus flashes a los artistas
y también a los que estamos disfrutando del espectáculo. Da igual que se les
llame la atención, su falta de respeto es tan absoluta que les da igual si
molestan o no. La tecnología nos ha traído muchísimas cosas buenas, pero
también la demostración de que hay gente que no sabe comportarse en sociedad.
Antes de cada canción, nos explicaba su sentido, o nos contaba una anecdota y daba paso a las primeras notas con un "y esta canción, hace así...". El vídeo que os dejo, por su forma de hablar, por su forma de explicar, es fiel reflejo de cómo es Carlos Goñi, de cómo fue la tarde del viernes pasado, de como se ha hecho un hueco para siempre, dentro de la cajita de mis recuerdos.. Simplemente darle las gracias.