13 abr. 2012

La calle es de todos

Puedo ser un trabajador indignado, porque no se respeten mis derechos.
Puedo ser una mujer indignada, reclamando tener derecho a abortar.
Puedo ser un/una homosexual, reivindicando mis derecho a casarme.
Puedo ser un estudiante, que intenta dar a conocer que no tengo calefaccion en clase.
Puedo ser empresario y protestar porque las administraciones no me pagan lo que me deben.

Puedo ser todo esto y a la vez ser pacífico. Puedo reclamar las cosas con el afán de que tengan la mayor repercusión posible y hacerlo sin molestar, ni conculcar los derechos de nadie.

Este gobierno pretende poner coto a esta libertad, conviertiendo en delincuentes al empresario, mujer, homosexual, estudiante y empresario. Pretende que puedan incluso ser penados con 2 años de prisión, aunque lo único que hagan sea una resistencia pasiva.

¿Acaso los foros de la familia, la iglesia y demás colectivos similares no han tenido libertad absoluta para manifestarse cuando lo han considerado oportuno?


Gobernar únicamente desde la idelogía, es muy negativo. Tanto unos como otros. Una cosa es dar derechos y otra quitarlos.

Dar derechos no castiga a nadie, solo beneficia a aquellos que se hacen acreedores de los mismos. Quitar derechos es cambiar las reglas del juego, es penalizar a la gente que no piensa como tú, que no son de tu misma idelogía.

Supongo que tenemos lo que nos merecemos, pero ahora incluso nos van a quitar el derecho al pataleo, el derecho a protestar, a reclamar lo que consideramos que es injusto. Es realmente lamentable.

Llegará el momento en el que por escribir una entrada como esta, puedan multarme, detenerme o incluso condenarme... en lugar de ir hacia adelante, vamos para atrás, como los cangrejos.

Ellos también son delincuentes, no?