27 jul. 2010

Me las piro

Al fin, después de una larga espera, llega el momento. Me voy de vacaciones….playa, sol, descanso, dormirrr, y sobre todo, relajarme y desestresarme. Lo necesito.
Este año llego saturado, física y mentalmente y aunque no tengo grandes planes, ni grandes viajes, espero disfrutar de estos días y revitalizarme.

Es posible que incluso actualice más el blog de lo que lo hago normalmente, ya que en el día a día, entre trabajo y más cosas, no me apetece ponerme delante del ordenador para escribir, sólo a veces. Así que espero incrementar el número de entradas e incluso dejar algún pensamiento guardado para cuando se me agoten las ideas.
Espero que todos podáis tener vuestros días de asueto, bien sea en compañía de amigos, amores o familiares, lo que vosotros queráis, yo me voy con mi toalla a la playa a desconectar del mundo.

Bicos pa tod@s

20 jul. 2010

Yo te doy cremita, tú me das cremita

La pasada semana fui a la playa dos días y fui sólo. Me encanta la playa, me gusta tanto que no me importa ir sólo si tengo un hueco. Me relaja, del agua a la toalla, de la toalla al agua. Un poquito de música, un poquito de lectura y en un par de horas estoy como nuevo, totalmente reactivado.

Fuero dos días de bastante calor y pegando fuerte el sol y claro, hay que protegerse, así que me extendí la correspondiente dosis de crema por mi cuerpo serrano, para evitar quemarme y pasarlo mal, pero este fue un objetivo conseguido a medias, me explico:

Todo mi cuerpo adquirió un precioso tono moreno, un colorcillo, tampoco me puse negro, pero bien, no está mal el tono conseguido. Solo hay un pequeño problema, me quemé. Pero no me quemé de manera uniforme, sino que sólo me quemé en la parte media de la espalda y es que… es muy difícil darse crema a uno mismo en esa zona.

A ver… por los hombros y parte superior de la espalda, con un esfuerzo se puede conseguir. En la zona lumbar, pues también, a poco que uno sea mínimamente hábil. Pero hay una zona, la zona dorsal, creo que se llama, a la que es difícil llegar. No sé si es que tengo unos brazos muy cortos, una espalda muy ancha o que soy poco flexible, pero el caso es que ahí no llego… y me quemé.

El otro día, mientras hablaba con una amiga, salió el tema de conversación y ella me preguntó inocentemente por qué no le había pedido a alguien que me echase crema…

…. A QUIÉN???

Pensadlo bien… si se lo pido a una chica, probablemente ella piense “vaya salido que intenta ligar conmigo y quiere que le sobe”, si se lo pido a un chico, imaginaos lo que pensará… con lo cual las opciones se quedan en:

A.- ME QUEMO

B.- NO ME DOY LA VUELTA EN TODA LA TARDE

Y es que estamos muy influenciados por la sociedad, hay unos clichés tan establecidos, que algo tan normal como ayudar a alguien en una situación en la que lo necesita, pero que requiere de contacto físico, conlleva la duda de las oscuras intenciones que puede haber detrás.

Yo mismo me sentiría raro si un chico viniese y me pidiese que le untase con crema, y desconcertado si fuese una chica… sin embargo… tan raro es??? No debiera, pero es así.

A mi ya se me pasó el enrojecimiento de mi zona dorsal y creo que sin demasiadas consecuencias, pero la próxima vez que vaya a la playa… supongo que me encontraré en la misma situación y me acordaré de mi amiga.

Saludos

13 jul. 2010

Fotos


Me gustan las fotos, evidentemente las bonitas, claro está. Las fotos que tienen una historia detrás, ya sea por lo que muestran, por lo que dejan intuir o aquellas que precisamente son bonitas por lo que no enseñan.
El caso es que hace tiempo que andaba rondando en mi mente la idea de comprarme una cámara, para explotar esa faceta de mi, escondida en algún lugar de mi mente y ayer, después de muchas comparaciones y consejos, me decidí a comprar una cámara réflex.
Al llegar a casa hice las fotos de prueba de rigor y el resultado me gusta, lo que pasa es que tiene más botones que la cabina de un avión y me va a costar sacarle el partido que puede dar.
He estado buscando en la red y también me ha asesorado un amigo que controla del tema, con el cual quedaré estos días para unas clases prácticas. Confío en que en breve pueda ilustrar mis entradas con alguna foto de cosecha propia.
Y ahora, sobre todo en las, ya cercanas, vacaciones, iré acompañado de mi cámara a todos sitios, como un niño con un juguete nuevo. Intentaré aprovechar la luz, el color, los paisajes y las expresiones más curiosas que vea e inmortalizarlas con mi nuevo aparatejo.
Ya os iré contando mis progresos.

8 jul. 2010

Días raros

¿Por qué hay días raros en los que cualquier cosas a la que nunca le prestas atención, ese día te molesta? Y te molesta tanto, que no eres capaz de sacártela de la cabeza. Buscas argumentos para poder darte la razón a ti mismo sobre la importancia de la cosa en cuestión, pero lo cierto es que no las hay, no hay para tanto.

Y es que las sensaciones son muy jodidas, una vez que entran en tu cabeza, no sabes cómo quitártelas y olvidar.

Todo esto viene porque estoy enfadado con alguien. Si lo pienso bien, no se trata de que me haya hecho algo concreto, no es que lo que a mi me ha parecido mal sea lo suficientemente importante como para un enfado, sin embargo algo me ha molestado y si lo pienso bien, es una chorrada.

Esto me lleva a varias reflexiones, que son las que me están dando vueltas en la cabeza:

.- ¿Me ha molestado sólo esto que ha pasado y es una chorrada o se trata de la punta del iceberg y la gota que ha colmado el vaso? Es posible, ya que han venido pasando cositas, que una a una no son importantes, pero la suma crea una bola de nieve muy grande.

.- ¿Estoy rebuscando en dónde no hay para encontrar un motivo que realmente me enfade y me distancie de esa persona?

La verdad es que le doy vueltas a todo esto y lo mire por donde lo mire salgo perdiendo. No me gusta sentirme así, ni sentir estas cosas y mucho menos comerme la cabeza con chorradas, sin embargo aquí estoy.

El problema es que la persona en cuestión lo nota, se extraña, me pregunta y realmente no sé qué decir. Parezco un niño caprichoso y en cierto modo me parece que es así. Soy una persona muy sincera y en este caso no sabría explicar con un mínimo de coherencia lo que me pasa. ¿He cedido durante demasiado tiempo?, ¿Se han ido acumulando las chinas en el zapato y ahora me molestan?

Hay días raros y más con este calor.


La canción es... porque me apetece y me encanta... ("el amor es un misterio y que importa sólo a dos")