29 jun. 2010

Campeones

Hoy hace justamente 2 años fuimos campeones de Europa. Justo una semana antes yo era uno de los miles de aficionados que estabamos en la plaza de Colón, en el parque temático de la Eurocopa que montó cuatro, asándonos de calor, pero disfrutando como un enano cuando ganamos a penaltis a Italia.

En aquella época vivía en Madrid y a pesar de la alegría por el triunfo, justo fue la época en la que mi vida personal cambió de forma radical, no eran buenos momentos. Sin embargo, aquel día todos fuímos un poco felices. Por unos instantes todos celebramos lo mismo y nos sentíamos orgullosos de aquella pandilla de chavales que acababa de romper con la historia y hacer justicia.

A finales de aquel 2008 regresé a Galicia, pero hoy recuerdo aquel día en Madrid, con muchísimo calor, pero con un montón de alegría en las caras de la gente. Los pitidos de los coches en la calle, los petardos y la emoción de los comentaristas de la radio y tele. Impagable oir a Camacho gritando el gol de Torres.

No sé si hoy ganaremos a Portugal y a dónde llegaremos en el mundial, pero aquel 29 de junio de 2008 no nos lo quita nadie, es nuestro para siempre.

A ver si hay suerte y gana el mejor, y que el mejor sea nuestro equipo.

21 jun. 2010

Mitos y leyendas

El otro día, en una de esas conversaciones de café, recordando los tiempos del instituto y el paso por la selectividad, recordé un par de mitos que por aquella época circulaban entre los que íbamos a pasar por el matadero de los examenes.

Recuerdo que habían llegado a mis oídos, las historias de algún temerario que en un examen de análisis de texto, que hablaba del riesgo, simplemente escribió "Riesgo es esto: " y dejo en blanco el resto del examen, demostrando claramente que había comprendido lo que significaba el concepto. Por ese motivo y por ese atrevimiento, al temerario o temeraria, le habrían puesto un 10 y a mi, con cara de incredulidad, no me quedaba más remedio que admirar en la lejanía al supuesto brillante alumn@.

A saber si todas estas cosas que se contaban y supongo que se seguirán contando hoy en día, eran verdad. Probablemente eran ocurrencias que pasaban de boca en boca y que provocaban reacciones de incredulidad tales, que se iba extendiendo el rumor, hasta el punto que ya no se diferenciaba qué era verdad, de lo que no lo era.

Igual que aquel iluminado que ante la pregunta en un examen de filosofía " ¿Por qué?" contestó con un escueto "¿y por qué no?".... gran clarividencia y dominio de la metafísica, sin duda.

No se que habrá de realidad en estas leyendas y mitos, pero hace años hicieron que, al menos por unos minutos, mi mente volara imaginando unas mentes preclaras, que poseían una lucidez mayor que la mía.

Suerte para tod@s los que en estos días de junio tienen que pasar por examenes.

16 jun. 2010

Greatest Hits

Me gusta el cine, mucho, aunque no voy tanto como iba, la verdad. En los tiempos de la universidad iba todas las semanas, incluso alguna semana más de una vez. Eran otros tiempos, costaba un tercio de lo que cuesta ahora (el día del espectador) y el tiempo podía distribuirse de otro modo.

A pesar de esta introducción, no voy a hablar de grandes obras maestras del celuloide, sino de esas películas, que sin saber por qué razón, hemos visto mil y una veces, que nos enganchan y no podemos dejar de verlas.

Me imagino que no será a mi sólo, que le pasará a más gente. Películas, que incluso a veces nos da verguenza reconocer que es de nuestras favoritas y que seguramente no lo son, pero que si hacemos recuento, ocupan un lugar muy alto en la lista de visionados y a pesar de ello, si haciendo zapping nos las encontramos, ahí nos quedamos hasta el final.

En mi caso hay varias. Quizás la más peculiar sea Top Gun, que no llevo la cuenta de cuantas veces la he visto, pero seguro que más de 15 veces. No es más que un panfleto para que los jóvenes americanos de la época se alistasen al ejército, pero siempre que la cojo en la tele, acabo volviendo a verla. Eso sí, me encanta la banda sonora.



Otra que me encanta y la habré visto un millón de veces es Pearl Harbor. Me encanta, aunque sea muy ñoña en ciertas partes y a la gente sólo le guste el trozo de película en dónde se muestra la batalla, a mi me gusta de principio a fin. La escena de amor entre los paracaídas es preciosa y es que... soy un romanticón, qué se le va a hacer...





Hay una, más reciente, que vi en el cine y que he visto después varias veces. Últimamente la echan mucho en el plus y siempre que me la encuentro, me quedo viéndola hasta el final. Ya sé todo lo que va a pasar, pero da igual, tiene tantos buenos momentos, que la vería mil veces. Love actually.
El primer amor para un niño, el desamor después de muchos años, el amor imposible de un chico por la mujer de su mejor amigo, el amor que no entiende de idiomas y una de las declaraciones de amor más bonitas que he visto en una pantalla. Realmente cómo no me va a enganchar una y otra vez...





Me encantan los musicales y no soy el mismo desde que vi "Hoy no me puedo levantar", pero quien no ha caído rendido a los encantos de Grease alguna vez? Con esa Olivia Newton John preciosa y esas canciones que absolutamente todos hemos bailado alguna vez con alguna copilla de más...





Una que es mala de narices, pero con la que me río como la primera vez que la vi, es Airbag. Es muy, muy mala, pero ese gran Manquiña, no tiene desperdicio con sus grandes diálogos.





Aunque hay muchas más y, supongo que darán para otra entrada, por hoy es suficiente con esta pequeña muestra. Todos tenemos secretos, no? Seguro que los que me leeis, también tendréis vuestra lista de "grandes éxitos".

14 jun. 2010

Manipulados


Creo que no nos hemos parado a pensar, o algunos sí, quién sabe, sobre lo manipulados que estamos por los medios de comunicación.

El caso es que con una crisis galopante como la que estamos viviendo, durante un mes va a ser menos....porque tenemos nada menos que un mundial de fútbol que va a acaparar toda la atención mediática.

Y es que estamos acostumbrados a que nos bombardeen en la prensa, tanto en la escrita como en la audiovisual, todos los días y a todas horas con el tema de la crisis. Total que acaba siendo contagioso ese mal rollo que se respira con respecto a la economía y la deuda, aunque personalmente no te afecte, al menos de forma directa. Sin embargo ahora, durante un mes, disminuye el tiempo dedicado a la política, a la economía y a la crisis y aumenta el número de minutos dedicados al fútbol. Ya lo estamos viviendo desde la semana pasada. Mientras desayuno por las mañanas, el espacio dedicado al deporte, o mejor dicho al fútbol, acapara todo el tiempo que paso delante de la tele antes de ir a trabajar. Y al mediodía lo mismo y, por la noche, lo mismo. Y cómo a nuestra selección le vaya bien, de aquí al 11 de julio, ni te cuento. Es más... ni crisis, ni banco central europeo, ni fondo monetario internacional que se nos resista...PODEMOS, con todo.


Los medios de comunicación de masas tienen un gran poder en la sociedad actual, hasta el punto de dominar perfectamente los temas de conversación de la gente y llegar a conseguir que se hable de unas cosas u otras. Además, yo creo que según qué temas, ni siquiera nos damos cuenta de que nos preocupan cosas o hablamos de cosas, a las que no prestaríamos atención, de no ser porque nos bombardean con ellas... y no me refiero al mundial de fútbol.


En conclusión, si desde todos los informativos y periódicos, se nos empieza a hablar a todas horas y todos los días, de que el gas metano que sueltan las vacas de Australia, está provocando daños en los fiordos noruegos, es muy probable que en el bar de la esquina, dentro de dos semanas, a la hora del café, todo el mundo hable de si enviamos a la legión a cargarnos a la vacas, o de si los noruegos siempre están quejándose por nada...

Haría más falta en esta sociedad "opinión crítica", pero sobre todo "opinión propia", made in "yo mismo". Yo creo que esa sería la mayor de las libertades que podríamos tener y que hoy en día hace que no seamos lo libres que creemos ser.

3 jun. 2010

Dolor de oídos

Hace hoy una semana me sentía un poco pocho, débil, como si me se me hubiese descargado la energía del cuerpo. El caso es que llegué a casa, después de trabajar y me quedé traspuesto en el sofá, hecho polvo.

Tan hecho polvo estaba, que esa misma noche decidí que no iría a trabajar el viernes. Supuse que con la llegada del fin de semana, recuperaría la energía y estaría listo para empezar con fuerzas la semana. Qué equivocado estaba!

Después de pasar una noche de viernes horrible, con fiebre y tremendos dolores, el sábado a primera hora de la mañana estaba en la sala de urgencias del centro de salud, esperando que me tocase un doctor/a magnífico que me aliviase y curase de todos mis males. Bueno... no es que fuese un fuera de serie el doctor en cuestión, pero me dió unos antibióticos y me dijo que tuviese paciencia. Tratamiento para 10 días, amigdalitis y otitis.

Desde que tenía 4 o 5 años no había vuelto a tener un dolor de oídos y joer, como duele. Así que me tomé puntualmente mi tratamiento y confié en que pudiese estar recuperado, al menos del dolor, para el domingo. Mi gozo en un pozo...

El lunes tampoco fuí a trabajar y hoy que es jueves, aunque no tengo ningún tipo de dolor, sigo medio sordo del oído derecho y es un coñazo. Noto ruídos molestos, como si hubiese algún tipo de mudanza dentro, pero a pesar de ser muy obediente con el tratamiento, estoy empezando a estar hasta las narices de este rollo.

No suelo ponerme enfermo, por suerte, ya que odio esto, la sensación de no estar bien del todo y me doy cuenta de lo poco que valoramos la salud cuando estamos bien.

Y no sé si os habíais dado cuenta, pero cuando uno está acostumbrado a hablar por teléfono con el auricular en la oreja derecha, es un coñazo auténtico hacerlo con la oreja izquierda...