29 ago. 2011

I'm back

Agosto va llegando lentamente a su fin y yo he vuelto al mundo real. Se acabaron las vacaciones y la vuelta al cole ha sido durilla, pero una semana después, ya estoy más que adaptado.

He tenido suerte con el clima y he podido ir a la playa, aunque no tanto como quisiera. El moreno de este año no ha sido como el del año pasado (black chamuscado), pero no ha estado mal.

Este año no he desconectado tanto como en años anteriores y las vacaciones no han sido lo suficientemente reparadoras, pero aún me quedan dos semanitas más para desconectar, antes de que 2012 llame a la puerta.

Poco a poco habrá que ir volviendo a la rutina e intentando cumplir esos propósitos que uno se plantea en verano.

...y también habrá que ir retomanto la vida desde mi ventana, que últimamente ha estado un poco parada abandonada.

Y para retomar la actividad, qué mejor que un temazo de dos "novatillos"




2 ago. 2011

La primera vez

Cuando uno rebasa la treintena, empieza a darse cuenta de que hay cosas que ya no va a hacer, o cosas que ya no será, como dice una canción de Revolver.

No obstante, la vida está llena de primeras veces y esas primeras veces suelen ser recordadas a lo largo de los años, aquí van unos cuantos ejemplos.

EL PRIMER DÍA DE COLE
Yo tenía 5 años, por lo que era uno de los mayores de la clase. Corría septiembre del año 1984 y recuerdo a una niña con un jersey que tenía dibujado el arco iris y a otra que lloraba y lloraba sin cesar. Aquella niña del arco iris, me iba a acompañar todos los años de mi vida hasta COU, 13 años, casi nada. Después de eso, nos hemos visto 2 veces.

EL PRIMER DÍA DE INSTITUTO
Uno ya es un poco más mayor y tiene otra perspectiva de las cosas. Recuerdo mucho caos y muchos adolescentes que buscaban ansiosos la clase que les había tocado. Un mundo nuevo, sintiéndote adulto e independiente, con muchas cosas que aprender.

EL PRIMER DÍA DE UNIVERSIDAD
La expectación que tenías el primer día de instituto, no es comparable con la del primer día en la universidad. No eres consciente de lo mucho que va a cambiar tu vida y sobre todo, de que esos cambios no tienen vuelta atrás. Lo que comienza en ese momento te cambia de tal modo que no vuelves a ser la misma persona que eras cuando entraste. Recuerdo aquella espera en los pasillos, viendo como se empezaban a hacer grupillos de chic@s, algunos porque se conocían y otros porque se empezaban a conocer.

EL PRIMER DÍA DE TRABAJO
Recuerdo la ansiedad por hacerlo bien, por aprender rápido y no sentirme dependiente de nadie, si no totalmente autosuficiente. El primer día fue un rollo, igual que el segundo, el tercero, etc, pero con el tiempo las cosas cambian y uno se siente de otro modo, de un modo diferente a ese primer día, en el que parece no saber nada e ir a un ritmo diferente del resto de la gente.

EL PRIMER BESO
Recuerdo los nervios que tenía y la incertidumbre sobre si lanzarme o no. Me lancé, fue intenso y un gusanillo recorrió mi cuerpo de un extremo al otro.

LA PRIMERA VEZ...
La primera vez… un desastre. Frustración, desencanto, desilusión y muchos otros adjetivos negativos. Afortunadamente las cosas mejoraron a partir de la segunda.

EL PRIMER VIAJE SOLO EN COCHE
Yo me saqué tarde el carnet de conducir, con 25 años. Recuerdo la primera vez que conduje mi coche solo, en un viaje de una hora. Mi música (creo que sonaba Coldplay), la ventanilla abierta (era verano) y la carretera por delante. Muy especial.

LA PRIMERA VEZ EN AVIÓN
Estaba emocionado y nervioso, tenía una gran expectación e intentaba no perderme ni un solo detalle. La conclusión es que me encanta volar.

Existen muchas más primeras veces, supongo que algún día haré una segunda parte de esta entrada.


Como no encuentro una versión decente del vídeo en youtube, aquí dejo la letra de la canción de Revolver

TODO AQUELLO QUE JAMÁS SERÉ

Tengo más por esconder que por mostrar
y una colección completa de “lo sientos”.

Mil perdones pegados a momentos
y unos cuantos “dame otra oportunidad”.

También tengo mis fantasmas con cadenas
y me arañan con violencia el corazón.

Mientras pierdo por completo la razón,
cuando corro por el puerto oliendo a brea.

Tengo dos perros pequeños, dos parejas de tortugas,
dos hijos y solo una mujer
que me da lo necesario
para llevar como pueda
todo aquello que ya sé que no seré,
todo aquello que jamás seré.
Todo aquello que ya sé...

Mis complejos son rabos de lagartija
que los corto y me vuelven a crecer,
tanto más que las angustias ordinarias
por el peso y por beber o no beber.

Hice de la timidez mi compañera,
y de la vergüenza senda de mis pies.

Con el miedo la pasta de mis huesos
y de espátula el alma de mi piel.

Tengo dos perros pequeños,
dos parejas de tortugas,
dos hijos y solo una mujer
que me da lo necesario
para llevar como pueda
todo aquello que ya sé que no seré,
todo aquello que jamás seré.
Todo aquello que ya sé...

No consigo terminar lo que hubo un día que empecé
aunque espero terminarlo cada día.

El pasado ya se ha ido
y el mañana es hoy
pero yo sigo aquí...

Tengo dos perros pequeños,
dos parejas de tortugas,
dos hijos y solo una mujer
que me da lo necesario para llevar como pueda
todo aquello que ya sé que no seré,
todo aquello que jamás seré.
Todo aquello que ya sé...