
Yo no creo en el destino, al menos como algo que estamos “condenados” a vivir. Yo creo que el camino se hace al andar y que nosotros tenemos el mapa en el bolsillo. El uso que hagamos de ese mapa es responsabilidad nuestra.
Hay muchos imponderables que no podemos prever y muchas circunstancias en la vida que alteran ese camino por el que queremos ir, pero en nuestras manos está el poder encontrar otra ruta en ese mapa, para llegar igualmente a nuestra meta.
El hecho de que alguien que lleva una vida sana, sin vicios, con descanso, con una buena alimentación, haciendo deporte, etc, sufra una enfermedad, no significa que da igual lo que hagas, que si te toca, te toca, porque es tu destino, no lo creo.
Yo pienso que esto es como la lotería. Tú compras más o menos boletos para que te toque pasar por eso. Cuanto mejor vida lleves, menos boletos, menos posibilidades. Si compras muchos boletos, pues tu porcentaje de oportunidades de “ganar el premio” es mucho mayor. Pese a todo, cuando se saca el número, más allá de las probabilidades que tengas, si tienes boletos, aunque sólo sea uno, te puede tocar.
Todos tenemos que buscar nuestro camino y tendremos más éxito o menos éxito en el trayecto. En unos casos lo achacaremos a la suerte, en otros al destino, pero yo pienso que las cosas que nos ocurren son fundamentalmente consecuencia de las decisiones que tomamos, aunque existan variables que no podemos controlar.
Y vosotros…¿destino o libre albedrío?
P.D: No sé que habrá pasado con la anterior entrada que, de golpe, he recibido sobre 300 visitas por día desde el sábado, en su mayor parte provenientes de Sudamérica, sobre todo de México…. Se agradece mucho tanta afluencia de público. Espero que lo que veáis aquí os guste y sigáis pasando por mi ventana.