Mostrando entradas con la etiqueta boda. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta boda. Mostrar todas las entradas

4 ago 2009

Amigos

Qué grande es la amistad, qué buenos momentos nos aporta, qué sensaciones nos produce...

Este fin de semana pasado se casó mi mejor y más grande amigo, mi hermano, la única persona que me ha acompañado en mi vida desde que éramos unos niños. Este evento reunió a muchas de las personas que han pasado por nuestras vidas, unos más cercanos y otros no tanto, pero la mayoría de ellos hemos vivido muchas cosas juntos.

Hoy en día, seguimos caminos distintos, pero el otro día los cruzamos una vez más, para unirnos en torno a esta gran persona. Y fue emotivo, fue bonito, fue sincero y nos acercó un poquito más, aunque sólo haya sido por esta vez.

Gracias Miguel, gracias por esos momentos, gracias por esas sensaciones, gracias por tocarnos la fibra unos instantes y provocar las miradas que provocaste entre nosotros. Gracias.

El homenaje que nos brindaron los novios fue de una sensibilidad brutal, cuando con las luces apagadas, todos miramos a la pantalla y de ella brotaron esas imagenes del pasado, imagenes que llevan muchas historias aparejadas, recuerdos de toda una vida, de toda una historia. De personas que ya no están a nuestro lado, de personas que ahora están lejos, de momentos en los que teníamos tantos y tantos sueños por cumplir, cada una de ellas nos encogió un poquito el corazón y provocó tantas y tantas lágrimas entre los que allí estábamos disfrutando de vuestra compañía. No pude evitar llorar de la manera en que lo hice, de manera desconsolada, totalmente roto.

Qué mágico fue el momento en el que se encendieron las luces y nos miramos a la cara, todos con los ojos brillantes por unas lágrimas de agradecimiento, de emoción, de nostalgia, puras, tremendamente puras. Gracias una vez más por esos momentos, nos hicistéis especiales en vuestro día más especial.

Lo del pasado sábado fue una cura de emociones, un renacer de sentimientos y un canto a nuestras vidas, mucho más necesarios de lo que cada uno de nosotros podíamos imaginar, y todo gracias a vosotros, gracias de nuevo.

Os deseo la misma felicidad que por un instante provocásteis en nosotros en esta tarde de agosto.