Mostrando entradas con la etiqueta recuerdos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta recuerdos. Mostrar todas las entradas

8 feb 2013

El sueño de una noche de junio

Han pasado...buff, 11 o 12 años. La prueba de que uno se hace mayor es que le cuesta recordar, cada vez más, si las cosas pasaron en un año o en otro. Yo siempre he sido muy bueno para esas cosas y, sin embargo, todo empieza a hacerse borroso y a mezclar años.

Pues eso, hace ya más de 10 años, en una noche de junio, después de un día de tormentas veraniegas, fui por primera vez a un concierto de Los Secretos. Habían pasado dos o tres años del fallecimiento de Enrique Urquijo y la sensación que daba, es de que ese grupo se iría muriendo poco a poco, como todos aquellos que pierden a su vocalista y seña de identidad inconfundible. En este caso no podría ser más erróneo pensar eso.

Recuerdo que eran las fiestas grandes de la ciudad en la que estudiaba y todos los años había una buena oferta de conciertos gratuitos, además de alguno de pago, que solía ser para los artistas más de moda en ese momento. Los Secretos, en ese momento, digamos que era un concierto de relleno en medio de otros con mucho más caché.

Recuerdo que llegamos cuando el sol ya se acostaba en el horizonte y al ser al aire libre, después de un día de tormentas, llegaba un olor a tierra mojada que llenaba los pulmones. El verano estaba ya en su comienzo y la temperatura era agradable, una noche ideal para escuchar buena música. Llegamos pronto, los suficiente como para estar en la parte de delante, a pocos metros del escenario. No hubo un gran aforo ese día, no creo que hubiese más de 1.500 personas.

Álvaro Urquijo, además de guitarrista, tiene una voz más acogedora, más cálida y dulce que la de su hermano. Quizás no tenga ese noto nostálgico, tan roto, como la que tenía Enrique, ese lamento que impregnaba sus canciones, pero sin duda tiene una voz preciosa, desde la que los temas de siempre toman una dulzura, que les hace ser distintos. Dentro de unos días, Enrique cumpliría 53 años, pero apenas pudo llegar a los 39.

En aquellas 2 horas de concierto, hicieron un repaso a los grandes temas de siempre. "Amiga mala suerte", "Qué solo estás", "Déjame", "La calle del olvido", "Cambio de planes"...Desprendían un buen rollo increíble y contaban anécdotas de su ya larga carrera. Desde allí abajo, en los comienzos de mi veintena, veía como unos amigos que ya rozaban la cuarentena, homenajeaban a su líder ausente. Unos amigos que siendo adolescentes formaron un grupo y más de veinte años después, ya con sus familias, con muchos kilómetros en la mochila, seguían desprendiendo ilusión y buen rollo. Esa noche de junio, me enamoré de ellos.

A mi ya me gustaban sus canciones, tenía un par de cd e incluso algún cassette grabado, que habían sonado muchas veces en mi discman, pero descubrirlos en directo fue increíble, me ganaron para siempre.

Su despedida, cantando a capella, "sobre un vidrio mojado", resultó ser el broche de oro a una noche mágica, que años después sigue en mi memoria y me arranca una sonrisa (he encontrado un vídeo en el que hacen lo mismo como despedida, en Oviedo).


Hace un par de años, volví a un concierto suyo, también en verano, pero no hubo el mismo encanto, no hubo la misma magia. Puede ser porque hubiese muchas más que esas 1.500 personas, puede que yo ya no fuese aquel veinteañero, quién sabe...Lo que está claro es que aquella noche de junio de 2001 o 2002 es uno de los recuerdos que siempre llevaré en la mochila.


29 mar 2012

Las canciones de tu vida (II)

Vivo en medio de una espiral de actividades, no sólo laborales, que hace que esté dando un poco las espalda a la vida virtual, pero sigo vivo, sigo existiendo y mi ventana sigue abierta... a pesar de que la persiana esté un poco bajada.

Para aquellos pocos que me seguis fielmente, siento la ausencia. Para aquellos a los que sigo... volveré a seguiros.

Mientras tanto, esperando mi vuelta a la red, retomo la sección que tanto éxito tuvo en su primera entrega, con un tema de "nuestra vida", una canción que cumple nada más y nada menos que 22 añitos, pero que sigue poniéndome la piel de gallina.

Por aquel entonces Eros era el "no va más", ídolo de jovencitas e intérprete de un hit tras otro. Ella no era tan conocida en nuestro país, incluso alguna persona intentó convencerme antes de que existese esto de internet y sus wikipedias y youtubes, de que quien cantaba este dueto era Nina.... yo sabía que no.

Buceando en la red para poner el vídeo, me encuentro con una versión estupenda, que primero muestra la canción como la conocimos aquí, en nuestro idioma y después la interpretación en un concierto en Roma, en 2004.. simplemente espectacular. Merece mucho la pena ver el vídeo entero.

Recuerdo como siendo un niño, había grabado esta canción en un cassette, cogida de la radio y semi-cortada al final por la voz del locutor. Sonó mucho, muchísimo en habitación, una vez tras otra. Sin duda es una de las canciones de mi vida.




1 feb 2012

Las canciones de tu vida (I)

Inauguro esta tarde una nueva sección, siguiendo la estela de nuestro compañero blogger JL, en su entretenida "Versiones imposibles". La mía será "Las canciones de tu vida" y aquí irán apareciendo canciones que en algún momento me han marcado o me han acompañado.

Acabo de descubrir que Sergio Dalma versiona a Marco Massini en su útimo disco y de golpe me he trasladado al verano del 95 (qué gran verano). Una canción me acompañó en esa etapa de primeros amores y sobre todo desamores y esta tarde se ha vuelto a presentar delante de mi, en otra voz, pero ha provocado que busque la original y me deslice hacia atrás a lo largo de los años.

Gran letra, increíble voz, inolvidable verano, amores perdidos, recuerdos adolescentes...


Te enamorarás aunque no de mi
tú estarás allí y sucederá lo sé, así.
De la libertad y de la amistad 
sé que pasarás, cuando te enamores, ya...verás.

Puedo verlo sin creerlo, como un poster de james dean
siento miedo sin tenerlo, escondido en mi blue-jean.
Es tan grande como el cielo es tan fuerte como un dios,
el amor más verdadero, el amor que no soy yo.

Te enamorarás de un bastardo que
te dirá mentiras y te reirás de mí…
¿Quién te defenderá del miedo de la noche
y de esta vida que no da más que reproches?

Te enamorarás, lo sé, pero no de mí 
con profundidad, como nunca imaginé de ti…

Ya te veo con tus llantos cuando allí te falte yo,
lavas, planchas, friegas platos y la vida dice no.
Un retraso de seis días, sin saber ni como fue
me verás en tu recuerdo tú que pasas hoy de mí.

Te enamorarás (de mí) pero no estaré (allí) 
te enamorarás y será muy tarde ya
y el cielo llorará, le faltará una estrella,
¡vete con tu felicidad!, eres tan bella...



21 oct 2011

Revolver

Después de muchos años deseándolo, por fin esta noche voy a cumplir uno de mis más antiguos deseos, poder ver en directo a Carlos Goñi, poder presenciar un concierto de Revolver.

Lo primero que oí de Revolver fue aquel maravilloso Básico del año 93, qué gran disco!. "El roce de tu piel", "Si es tan sólo amor" o "Dentro de ti", dedicada a Valencia a dúo con Sole Giménez.

Allá por el 95 (qué gran año), se convirtió en uno de mis grupos de cabecera, comprando sus discos y devorando sus letras, ya que Goñi es uno de los mejores letristas de este país, considerado por muchos como el Springsteen español. El primer disco que compré (un casette), fue Eldorado, con temas como "No va más" o "Si es por ti".

En el 96 llegó Calle mayor, aunque a mi me recuerda más al año 97, a un gran verano, a un mejor otoño y a una nueva persona en la que me estaba convirtiendo. He usado sus letras en cartas de amor, he usado sus canciones como terapia en muchas ocasiones, me he evadido con sus melodías y he aprendido a tocar la guitarra con la motivación de poder cantar alguna vez esos estribillos.
De ese Calle mayor, cómo no recodar "Mi rendición", "Los surcos de tu espalda" o "Ten fe en mí", sólo escribir aquí los títulos, mi piel se pone de gallina y mi mente viaja en el tiempo.

Siguieron pasando los años, los discos, las canciones y llegaron "Faro de Lisboa", "Sara", "San Pedro", "Eso de saber", "Asustando al huracán", "Lo que Ana ve", "Ay, amor", "Lecho de rosas", "Es mejor caminar"... y muchas más.

Revolver ha estado ahí siempre, en mi paso de la adolescencia a la edad adulta, en los primeros amores, en las primeras aventuras con los amigos, en los veranos largos de estudiante, en las noches húmedas y frías del invierno, siempre ahí.

Siempre que ha estado cerca, ha ocurrido algo que me ha impedido ir a verlos, pero hoy, salvo que pase algo en las próximas 2 horas y media (toco madera), hoy es el día.


Para aquellos que os gusta la música y os gusta alguien en particular, sabréis que estas sensaciones son muy especiales y que muchos momentos y recuerdos vendrán a mi memoria.


He conseguido ver a U2, he conseguido ver a Bryan Adams, ahora a Revolver.... de los viejos mitos de mi adolescencia, sólo me queda Bon Jovi, que hoy por hoy no significa lo mismo para mi.

Lo que Ana ve 


Ana tiene un mensaje pintado de azul en el ojo derecho
Ana tiene un mal día grabado en los labios partidos por cierto
Ana tiene un secreto que no sabe nadie aunque no es un secreto
Y un día cualquiera es el último día, y un día de estos.

Ana cree que el mundo es enorme pero no lo bastante
A Ana le engañan diciendo si te vas no tardaré en encontrarte
Ana no tiene claro partir de cuando todo se volvió negro
Pero él dijo un día antes muerta que viva, con otro ni en sueños
O cuando escupía diciendo tu vida será puro miedo

Abrir las alas y volar dejarlo todo sin hacer
y largarse pronto con lo puesto
Quién quiere ver lo que Ana ve una noche otra también
La vida es bella pero quién quiere ver lo que Ana ve

Y dónde puedes ir cuando tú sabes bien que irá por ti
Como vas a gritar si sabes que nadie te escuchará
Todos dirán vaya exageración no será tanto no
Mientras esculpe a golpe de puño su nombre en tus huesos
Mientras te tapa la boca y te aplasta un cigarro en el pecho

Abrir las alas y volar dejarlo todo sin hacer
y largarse pronto con lo puesto
Quién quiere ver lo que Ana ve una noche otra también
La vida es bella pero quién quiere ver lo que Ana ve

Abrir las alas y volar dejarlo todo sin hacer
y largarse pronto con lo puesto
Quién quiere ver lo que Ana ve una noche otra también
La vida es bella pero quién quiere ver lo que Ana ve

Recuerda que dijo antes muerta que viva
Con otro ni en sueños
O cuando escupía a golpe puño
Su nombre en tus huesos

Abrir los brazos y volar dejarlo todo sin hacer
Y largarse pronto con lo puesto

Quién quiere ver lo que Ana ve, una noche otra también
La vida es bella pero quién quiere ver lo que Ana ve

Abrir las alas y volar dejarlo todo sin hacer
y largarse pronto con lo puesto
Quién quiere ver lo que Ana ve una noche otra también
La vida es bella pero quién quiere ver lo que Ana ve.



20 sept 2011

Hermanos de sangre


Tengo un hermano, que en realidad no lo es. En realidad somos primos… aunque no lo seamos.

Nuestras abuelas eran primas, lo cual nos deja a nosotros en un lugar lejano, dentro del parentesco, pero… somos hermanos.

Lo quiero con locura, porque es muy especial. Porque siempre lo ha sido y porque estoy convencido de que siempre lo será.

La vida nos ha ido separando un poco con el paso del tiempo, algo que por otra parte es normal y pasa mucho. Pero siempre nos vuelve a acercar de vez en cuando y es como si el tiempo no hubiese pasado.

Es una persona muy especial, siempre con una sonrisa en la boca, independientemente del estado de ánimo o las dificultades que esté afrontando en ese momento. Ahora mismo las dificultades son a nivel laboral, pero su sonrisa siempre permanece intacta.

Es capaz de decirte muchas cosas, sin ni siquiera pronunciar una palabra. Es un pilar estable, que siempre está ahí para todo el mundo, que siempre levanta la mano el primero y no puedo más que agradecer que me considere su mejor amigo.

Nuestra vida está llena de anécdotas juntos. Hemos vivido muchas cosas a lo largo de los años y recordarlas de vez en cuando, te hace darte cuenta de lo especial que es esta relación, de lo mucho que nos une.

Es la única persona que sigue en mi vida desde que éramos unos críos, que ha vivido a mi lado cada momento de mi vida. Es la primera persona que me viene a la cabeza cuando hablo de la amistad.

Nuestros primeros amores: Recuerdo cuando tenía unos 11 o 12 años y estaba en su casa escribiendo una carta de amor a una chica que había conocido. También lo tontorrón que se puso cuando le gustó una chica por primera vez y las ganas que siempre tuvo de tener novia.

La primera salidas.- Nunca olvidaré la primera vez que le dejaron salir de fiesta hasta tarde… los bailes a lo Carlton, la mirada de ilusión en su rostro.

El fútbol.- La cantidad de fines de semana, de entrenamientos, de partidos, victorias y derrotas. Los torneos de fútbol sala en verano, toda la madrugada.

Los desastres amorosos.- Siempre estuvimos ahí el uno para el otro, por más que las cosas del corazón nos diesen la espalda de vez en cuando.

El primer coche.- Buf, lo que disfrutamos con aquel Ford Fiesta. Debería haber una ley que obligase a conservar el primer coche, como símbolo del paso a la madurez.

El primer trabajo, la universidad, el paso a la edad adulta, los problemas de “mayores”… incluso el matrimonio, cuando decidió dar el paso….

Le quiero mucho, muchísimo. Hay lazos que son tan fuertes como los de la sangre, o más…

Es mi hermano y siempre estaremos juntos, aunque nos separe un millón de kilómetreos de distancia.


Feliz cumpleaños amigo, primo, hermano.


Hay muchísimas canciones que podría poner aquí, pero sin ser la más maravillosa, ni la que más recuerdos nos puede traer, dice cosas con tanto significado... que es la que mejor expresa lo que eres para mi.






14 feb 2011

Amor

Difícil no hablar del amor en un día como hoy, aunque supongo que es difícil no hablar del amor en cualquier día…

Si no a todo, a casi todos nos ha pasado alguna vez, todos hemos tenido mariposas en el estómago, todos hemos derramado alguna que otra lagrimilla. El amor nos mueve y el amor nos hace sentirnos vivos.

Yo no creo en las fechas concretas, no creo que existan obligaciones en determinados días. Los días se convierten en especiales una vez que se viven y después recuerdas esos momentos, pero no hacia delante, sino hacia atrás. Es un poco ingenuo pensar… “ese día va a ser genial”, porque lo será… o no. Por eso no me gusta sentirme obligado a celebrar un día que para mí no ha sido nada, prefiero celebrar el recuerdo de aquellos que sí que han significado algo en mi vida.

Es muy complicado encontrar coherencia en el amor, es algo químico, que no responde a la lógica en la mayoría de las ocasiones.

Uno se puede enamorar de la persona que menos espera, de aquella que es justo lo contrario a lo que él imaginaba desear, sin embargo, cuántas veces hemos conocido a personas que encajarían perfectamente en nuestra vida y no ha surgido la chispa necesaria…

Por todo ello, os envío mis mejores deseos a aquellos que ahora estáis enamorados, cuidad ese sentimiento, cuidad esa relación y ojalá os duren para siempre las cosquillas en el estómago.

Para aquellos que no lo estéis, simplemente dejad de buscarlo, es la mejor forma de que una tarde de primavera aparezca por la puerta y os coja de sorpresa.


“que grande eres amor
que me das mil razones y luego la locura
que perfumas mi cama y escondes las rosas
tras vencerte te pierdo
tras amarte me odias
que dueño del viento, tu borras mis huellas
que dueño del tiempo, me añoras y olvidas
-
que injusto eres amor
que no distingues entre buenos ni malos
que le vuelves la espalda al que siempre ha luchado
al que lo a dado todo esperando muy poco
que te cuelas en su corazón y lo gastas
y al mío lo llenas y lo vuelves tan loco que nunca te olvida y que nunca se muere
-
yo, no soy nadie sin ti y contigo no soy yo
nunca te elijo aunque te persigo
te crees sincero y me creo tus mentiras
por ti sé que existo y existes por mí
qué grande es este amor
que pequeña que soy yo...
-
que grande eres amor
que me lo arrebatas sin ser arrebatado
que te bebes mi vida y que sigues sediento
que me sueltas, me agarras
que me traes y me llevas
y aunque sola me siento
me siento tan libre
para buscarte de nuevo
sufrir y abrazarte
me cuesta volver y me cuesta marcharme
-

yo, no soy nadie sin ti y contigo no soy yo
nunca te elijo aunque te persigo
te crees sincero y me creo tus mentiras
por ti sé que existo y existes por mí
qué grande es este amor
que pequeña que soy yo...


5 mar 2010

Mudanzas

Hace un mes me mudé y desde entonces ronda esta entrada por mi cabeza.

Una mudanza puede significar muchas cosas, la principal y evidente es un cambio de domicilio, pero en ciertas ocasiones también un cambio de vida, de rutinas, bien sea un cambio obligado o un cambio voluntario. A veces uno cambia para romper con el pasado y otras cambia por evolucionar y mejorar lo que ya tiene. Todo cambio tiene sus cosas buenas y sus cosas menos buenas.

La verdad es que soy un poco Willy Fogg, ya que me he mudado mil veces ya, en varios casos a otra provincia (menudo coñazo) y en otras ocasiones, como la actual, a un sitio cercano.

Esta última mudanza ha sido más sencilla, ya que no suponía un trastorno personal demasiado grande, más allá del empaquetar y trasladar, pero no por ello me ha dejado indiferente.

El caso es que en una mudanza siempre aparecen retales del pasado de cada uno, en dónde menos te lo esperas y acabas pensando más de lo que es aconsejable, acaba convirtiéndose en un momento de análisis, de reflexión y de eso, uno nunca sale indemne.

Es inevitable que te encuentres con alguna foto, algún libro, algún cd, incluso alguna prenda que evoca tiempos pasados, buenos o no tan buenos, pero que por instante te trasladan en el tiempo y provocan una sonrisa y o una mueca de tristeza en tu rostro.

En esta ocasión ha sido alguna foto, incluso alguna carta, una entrada del cine, la que me ha hecho volver la mirada atrás en el tiempo y uno, que es un nostálgico... pues ya se sabe, acabé un poquillo de bajón... hasta el día siguiente, claro, porque como me encanta mi nuevo piso, pues ahora estoy tan feliz.

Tomándolo por el lado positivo, cambiar de rutinas por vivir en otro sitio distinto, también supone una nueva oportunidad para poder resetear el disco duro y plantearse nuevas cosas, así que, que llegue pronto la primavera, los días más largos, el calorcillo del atardecer y que salga el sol.

30 nov 2009

Aromas

No creo que sea una persona muy sensitiva, al menos no de manera especial, sin embargo hay algo que me marca profundamente a pesar de mi rinitis (no diagnosticada oficialmente), y eso son los olores.

Hay olores claramente identificados, como son los de las comidas, los de los perfumes, el olor natural de nuestra piel...

Es realmente increíble como un aroma puede evocar vivencias del pasado, épocas determinadas de nuestra vida, lugares...

A mi realmente me ocurre y me parece increíble. He vivido lo que es encontrarme con una persona y al oler su perfume, viajar en el tiempo a más de 10 años atrás, recordando claramente una tarde en una cuidad distinta, las sensaciones vividas en un período tan lejano, etc, cosas que no estaban presentes en mi mente desde hacía años y el elemento causante es un aroma, un olor, no una conversación o una imagen.

Es cierto que también nos pasa con algunas canciones, que claramente asociamos a un momento de nuestras vidas, sobretodo a los veranos("Vivir sin aire" verano '94; "these days" y "vulnerable" verano '95; "corazón partío" verano '98; ... y mil más).

De todas formas, ni una canción, ni una foto, provoca en mi las sensaciones que provoca un olor determinado, realmente me siento transportado por unos instantes a ese recuerdo y casi me siento como aquella persona que lo vivió.

También pasa con épocas del año, es más, acaba de pasarme hace tan sólo unos días, cuando al salir del trabajo, con las primeras tardes de frío, sentí claramente el olor a Navidad y ese momento es especial. No había pensado en ello, los días pasan, entre trabajo, clases y cosas varias uno no se da ni cuenta de en qué momento vive y sin embargo, en ese preciso momento, cuando entró en mis pulmones el fresco de la tarde, automáticamente sentí la Navidad, pensé en ella, como si ese aroma me la trajese directamente a mi mente, porque así fue. De golpe pasaron por mi mente imágenes de balcones adornados con luces de colores, gente sentada alrededor de una mesa con un montón de comida y dulces, gorros de papa noel, centros comerciales abarrotados, bufandas y gorros de lana... en apenas unos segundos, como quien copia en un pendrive los archivos de un ordenador, pasó por mi mente todo eso, la verdad es que me sigue sorprendiendo año a año.

También me pasa en primavera, con las primeros atardeceres cálidos. De repente una tarde, casi sin avisar, hueles el verano, hueles como se acerca, como sientes el aroma del mar, de las terrazas, de las noches calurosas, es realmente mágico.

No se si es algo que le pasa al resto de la gente, al menos se que hay una persona que lo vive como yo, que también comparte eso de "huele a navidad", que también siente la cercanía del otoño, cuando en los últimos días de agosto aparece una tarde fresquita que te obliga a ponerte una chaqueta, el otro día cuando sentí ese olor navideño, sabía que en algún otro lugar también había una persona ensanchando sus pulmones y dejandose llevar por sensaciones entrañables.

15 nov 2009

Camino de Madrid

Hace un año por estas fechas volví de Madrid, para regresar a "miña terra galega". La verdad es que me costó la vuelta, mucho, más de lo que cualquier cambio de residencia anterior. No era solamente por volver, había muchas más cosas en aquel momento que rondaban por mi vida, provocando la mayor época de inestabilidad que he vivido.

Afortunadamente las cosas parecieron ir volviendo a retomar su sitio, unas para mejor, otras quizás no tanto e incluso algunas, para simplemente volver a dónde estaban. Un año después he vuelto a Madrid.

Apenas estuve unas horas, pero fueron suficientes para refrescar en mi sensaciones que había dejado atrás, recuerdos de lo vivido y también, curiosamente, de lo no vivido.
Para mi Madrid significa muchas cosas, de todo tipo. Viví grandes expectativas, pero también grandes decepciones, me sentí muy bien en muchos momentos, pero en otros creí tocar fondo. Madrid siempre será para mi algo muy bueno, pero muy extraño a la vez, ya que allí gané muchas cosas, pero perdí otras de más valor.

Un año después, sus calles siguen igual, su olor, sus rascacielos, su "impersonalidad", su anonimato, su vida, la verdad es que nunca me cansaré de caminar por sus calles, sin embargo, sé que nunca podré hacerlo sin pensar en ese tiempo que estuve allí, sin pensar en todas las cosas que íbamos a hacer y sin embargo se quedaron en el cajón, eso me hace un nudo en el estómago que será dificil que algún día desaparezca. Me queda el sabor amargo de no haber hecho todo lo que íbamos a hacer y, a la vez, la sensación de que ya es tarde para hacerlo, la sensación de que Madrid siempre será un lugar a medias para mi.

Ahora toca cambiar otra vez, en unas semanas toca mudanza y toca, probablemente, un nuevo cambio de sensaciones, de vivencias. Si sigo en dónde estoy, probablemente el cambio sea muy sutil, pero si decido irme a vivir a Vigo, el cambio sea más profundo. Los que me conocéis sabéis perfectamente que me gustan las ciudades, con su vida, su gente por las calles y es probable que me sintiése mejor allí. Aún así, hay cierto temor dentro de mi, a volver a vivir esas sensaciones de vivir las cosas a medias. De todos los planes que monté en mi cabeza hace un año por estas fechas, no son muchos los que se han cumplido, siempre me fijo metas, pero el no llegar a todas provoca esa sensación de estar incompleto.

Espero que estas sensaciones que me asaltan a veces, desaparezcan algún día y de ese modo, pueda disfrutrar de los logros conseguidos, en lugar de lamentar aquellos que no se alcanzan.

"Me acuerdo de ti, camino de Madrid..."

4 ago 2009

Amigos

Qué grande es la amistad, qué buenos momentos nos aporta, qué sensaciones nos produce...

Este fin de semana pasado se casó mi mejor y más grande amigo, mi hermano, la única persona que me ha acompañado en mi vida desde que éramos unos niños. Este evento reunió a muchas de las personas que han pasado por nuestras vidas, unos más cercanos y otros no tanto, pero la mayoría de ellos hemos vivido muchas cosas juntos.

Hoy en día, seguimos caminos distintos, pero el otro día los cruzamos una vez más, para unirnos en torno a esta gran persona. Y fue emotivo, fue bonito, fue sincero y nos acercó un poquito más, aunque sólo haya sido por esta vez.

Gracias Miguel, gracias por esos momentos, gracias por esas sensaciones, gracias por tocarnos la fibra unos instantes y provocar las miradas que provocaste entre nosotros. Gracias.

El homenaje que nos brindaron los novios fue de una sensibilidad brutal, cuando con las luces apagadas, todos miramos a la pantalla y de ella brotaron esas imagenes del pasado, imagenes que llevan muchas historias aparejadas, recuerdos de toda una vida, de toda una historia. De personas que ya no están a nuestro lado, de personas que ahora están lejos, de momentos en los que teníamos tantos y tantos sueños por cumplir, cada una de ellas nos encogió un poquito el corazón y provocó tantas y tantas lágrimas entre los que allí estábamos disfrutando de vuestra compañía. No pude evitar llorar de la manera en que lo hice, de manera desconsolada, totalmente roto.

Qué mágico fue el momento en el que se encendieron las luces y nos miramos a la cara, todos con los ojos brillantes por unas lágrimas de agradecimiento, de emoción, de nostalgia, puras, tremendamente puras. Gracias una vez más por esos momentos, nos hicistéis especiales en vuestro día más especial.

Lo del pasado sábado fue una cura de emociones, un renacer de sentimientos y un canto a nuestras vidas, mucho más necesarios de lo que cada uno de nosotros podíamos imaginar, y todo gracias a vosotros, gracias de nuevo.

Os deseo la misma felicidad que por un instante provocásteis en nosotros en esta tarde de agosto.

5 jun 2009

Tarde de viernes

Cómo me gustan las tardes de viernes... todo es más distendido, la gente tiene otro humor y parece que el mundo va a otra velocidad.

Es tiempo para conversaciones más auténticas, más relajadas, para tomarse un respiro después de finalizar la semana, lo que queda por delante es ocio y descanso, una perspectiva de dos días por delante para dejarse llevar. El sábado se va en un vuelo y el domingo... es agonizante, con el estilete sobre nuestras cabezas, amenazando con una nueva mañana de lunes, somnolienta y perezosa.

En estas tardes de viernes, en estas charlas más relajadas, aprecias todo con más detalle, son charlas en las que se mira más a los ojos, se escucha más a la otra persona y un café con un cigarro saben mucho mejor. Es en estos días cuando me doy cuenta de lo mucho que me gusta una buena charla, sin prisas, con contenido, dejando que el tiempo te atrape, intercambiando opiniones, puntos de vista, reflexiones, en definitiva, arreglando el mundo.

Creo que es cómo si en estas tardes todos dejásemos un poco de lado, nuestra parte individualista y nos sintiésemos más sociales, miembros de algo más allá de nuestras narices, eso me gusta, me atrae, une y eso gratifica, ya que uno se siente mejor.

A todo esto hay que sumarle algo significativo, el verano. Si una tarde de viernes me encanta, sumándolo a las noches de verano, con su olor tan especial, con ese calor en la piel, con el ambiente de las terrazas, realmente es algo que sana el espíritu. Me gusta que los lugares tengan vida, que las calles tengan gente y las terrazas estén llenas. Por eso me encantaba ir a Callao, a Gran Vía, o la puerta del Sol los viernes, por la vida que se respiraba en las calles, sin embargo, las noches de verano en Galicia tienen algo especial y es su olor, olor a naturaleza, a niñez, a vacaciones, a trasnochar, a los primeros amores, es algo especial, muy especial.

Sin duda estas primeras noches de calor de la primavera, son el momento que más me gusta de todo el año, porque al igual que los viernes con respecto al fin de semana, anticipan lo que está por llegar... el sonido de mar......... la piel cálida después de un día de playa........ su aroma después de acariciarlas de crema solar.....el fresco corriendo entre nuestros pies desnudos.......

Hoy es viernes y por unos instantes me he transportado a otro tiempo y he evocado sensaciones que empiezan a cobrar sentido en esta época del año, es algo que no cambia año a año y ojalá que siga siendo así.

Cómo diría ese personajillo tan especial, "ya huele a verano"

7 may 2009

Sueños rotos

Aunque parezca que lo que voy a escribir son los lamentos que emanan del alma por ver el tiempo transcurrir, en este caso no se trata de eso. Son reflexiones profundas, quizás amargas, pero no suponen caer en la dejadez, en la rutina, en el darse por vencido. Al menos no lo son conscientemente.
Estoy en un momento en el que creo que puedo hablar con mayor perspectiva, hay un camino por delante, pero también hay un camino recorrido. En estos momentos, cuando la vida va pasando día a día, hora a hora, me doy cuenta de que ya no hay tantas cosas nuevas por descubrir, hay muchas, cierto, pero ya no tantas como había tiempo atrás.
Recuerdo con nostalgia aquellos atardeceres de viernes, cuando la gente se echaba a la calle, cuando todo parecía cobrar vida de golpe, como preparándose para el comienzo de algo, lo distintas que eran aquellas tardes de las del resto de la semana... En aquellas tardes, lejanas ya, había un mundo por construír, ibas sembrando las semillas de la planta de la vida y lo mejor, es que todo estaba por construír, no había límites, sólo los que uno se iba marcando.
No sabes qué va a ser de tu vida, pero esa incertidumbre tiene algo de mágico, de ilusionante y lo mejor de todo es que disfrutas andando el camino, porque no hay meta a la vista.
El tiempo va pasando, vas dejando atrás encrucijadas y escogiendo tu camino, tomando decisiones, obrando en consecuencia y claro, en ciertos casos ya no hay vuelta atrás. No vuelve a haber un día más en tu vida en el que tienes 20 años y quieres ser abogado, mientras preparas un examen de dcho. comunitario, mientras sueñas con defender delante de un jurado una causa penal, ahora hay muchas cosas que ya no vas a hacer. Seguro que todo el mundo pensaría que esta es una visión pesimista de la vida, yo no la escribo con esa intención, solamente constato que hay cosas que ya se que no voy a hacer, cosas que por los caminos que he escogido, no puedo ya llegar a conseguir. Lo asumo, sin duda. Quedan todavía muchas otras que sí podré lograr.
No obstante, viendo la vida pasar, reconozco que me duele, que tengo cierta sensación de pérdida, de no abarcar todo aquello que quisiera.
Intentas seguir el camino correcto, ser fiel a tí mismo y a pesar de todo, no siempre recoges el fruto que tan bien has sembrado, que tan bien has regado, que tan bien has mimado, simplemente no está.
No siempre recibes el mismo trato de los que te rodean, como el que tú das a los demás.
No siempre recibes la confianza que otorgas.
No siempre contagias la misma ilusión que tú sientes.
No siempre te quieren de la misma manera que tu quieres.
No siempre te aman, de la misma manera que tu lo haces.
Si veo hacia atrás, probablemente esta sea la persona en la que me quería convertir, fiel a si misma, con la cabeza alta, sincera, respetuosa, tolerante, objetiva, humilde, sin embargo, el mundo que me rodea no es acorde a todo esto. Quizás me centré demasiado en cómo quería ser como persona, en que tipo de ser humano quería convertirme, que no me dí cuenta de que también el entorno es importante.
Siento nostalgia, sí, de aquellos tiempos en los que estaba todo por hacer, de los miedos que se sentían al ver hacia el futuro, porque aquellos miedos me hacían sentir muy vivo, hacían que disfrutase de cada momento que estaba viviendo.
La felicidad no es la meta, sin duda la felicidad es el camino. El mío lo era, un camino lleno de obstáculos, pero nítido. Lo disfrutaba muchísimo, porque no se había muerto ninguna de las plantas que estaba regando, todas iban creciendo, unas mejor otras peor, pero todas iban creciendo. Ahora se me ha muerto alguna, ¡Quien mucho abarca...!
Se me han escapado de las manos algunas de las cosas más importantes que tenía, unas más tangibles y otras más etéreas, cosas reales y sensaciones, dá igual, el caso es que algunas de esas plantas han desaparecido del jardín. Y parece muy dificil sembrar otra vez, porque hay ciertas cosas que sólo tienen razón de ser en un momento de la vida. Sólo hay un primer amor, sólo hay un primer beso, sólo hay un primer concierto, sólo hay una primera impresión....
Dentro de 10 años (espero que haya muchos años más), tendré más perspectiva que la que tengo ahora y seguro que valoro las cosas de forma distinta, pero hoy, con la claridad de la madrugada, tal y como siempre me gustó reflexionar, veo que la realidad que me toca vivir en este momento no me gusta, no la quiero, no me gusta renunciar a nada y me veo obligado a hacerlo.
Hay personas a las que tengo que dejar pasar, que sigan su camino, hay cosas que sé que jamás seré, hay cosas que sé que jamás conseguiré.... y no me gusta que se me rompan los sueños.