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22 jun 2011

Tal día como hoy

Tal día como hoy, hace tres años, estaba en la plaza de Colón, bajo un sol de justicia, esperando vivir uno de los momentos especiales que la selección nos ha dejado estos últimos años.

El calor era insoportable, la gente se agolpaba y resultaba difícil poder apreciar bien las imágenes del partido, en la pantalla que cuatro había instalado allí.

Demasiada tensión durante el partido, mareos, desfallecimientos, empujones... tanto que en los penaltis nos alejamos un poco, fuera del bullicio y pudimos saltar con las paradas de Iker y con el gol de Cesc.

Una semana después seríamos campeones de Europa, sin tanta tensión, pero ya no lo viví en Colón.... demasiado para mi.

14 abr 2011

Hoy no me puedo levantar

No es necesario ir a Broadway, no es necesario vivirlo en Londrés, ni siquiera es necesario ir a la Gran Vía madrileña, no. Para ver un gran espectáculo, no es necesario que haya grandes presupuestos, ni grandes actores, simplemente es necesario que sepan sentirlo y transmitirte el mensaje que hay detrás de todo lo que puedes apreciar durante 3 horas.

Hace ya 4 años que lo vi por primera vez. Fue en Madrid, durante el tiempo que estuve viviendo allí. Me habían hablado muy bien, pero yo ya tenía ganas desde tiempo antes y en un frío noviembre nos encontramos por primera vez.

“Hoy no me puedo levantar” es una de las cosas con las que más he disfrutado en mi vida. Te ríes, lloras, cantas, saltas, bailas, te emociona y te transporta. Es de lo mejor que he podido ver jamás.

He visto ya unos cuantos musicales, desde Chicago a Jesucristo Superstar, pasando por Fama, pero ninguno tiene la magia que tiene el espectáculo de Mecano.
Está claro que el conocer las canciones, que hayan formado parte de mi infancia, es un elemento que me une mucho a este espectáculo, pero lo mejor es la historia, la forma de ponerla sobre escena.

El pasado viernes fui por 3ª vez a verlo, en esta ocasión en Pontevedra, las anteriores en Madrid y en Vigo. He ido tres veces, con tres personas distintas y siempre hemos salido encantados, emocionados y con ganas de volver a verlo. Lo reconozco… lo vería otra vez, pero se acaba.

El próximo julio se acabará, se acaba la gira y habrá una última función. Yo, desde mi ventana, os recomiendo que vayáis, si todavía no lo habéis hecho. Entrad en la página y echad un ojo para ver si os queda cerca alguna de las funciones, merece la pena. No conozco a nadie que lo haya visto, que no le haya encantado.

Durante esas tres horas que se pasan volando, te transportas a los 80, una época de cambios, de despertar, de muchas ilusiones y muchos miedos, una época que se nos presenta a lo largo de la función a través de la vida de sus protagonistas. El amor, el SIDA, las drogas, el sexo, el éxito, la fama… tantas cosas a la vez… y tan bien representadas.

“El fallo positivo”, “El 7 de septiembre”, “Me cuesta tanto olvidarte”… son interpretaciones maravillosas y se me pone la piel de gallina al recordarlo. Mario, María, Colate, Panchi, Anselmo, Guillermo… qué personajes más bien definidos y cuánto aportan.

No, no me pagan por promocionar esto, pero realmente os lo recomiendo, no os arrepentiréis.

15 nov 2009

Camino de Madrid

Hace un año por estas fechas volví de Madrid, para regresar a "miña terra galega". La verdad es que me costó la vuelta, mucho, más de lo que cualquier cambio de residencia anterior. No era solamente por volver, había muchas más cosas en aquel momento que rondaban por mi vida, provocando la mayor época de inestabilidad que he vivido.

Afortunadamente las cosas parecieron ir volviendo a retomar su sitio, unas para mejor, otras quizás no tanto e incluso algunas, para simplemente volver a dónde estaban. Un año después he vuelto a Madrid.

Apenas estuve unas horas, pero fueron suficientes para refrescar en mi sensaciones que había dejado atrás, recuerdos de lo vivido y también, curiosamente, de lo no vivido.
Para mi Madrid significa muchas cosas, de todo tipo. Viví grandes expectativas, pero también grandes decepciones, me sentí muy bien en muchos momentos, pero en otros creí tocar fondo. Madrid siempre será para mi algo muy bueno, pero muy extraño a la vez, ya que allí gané muchas cosas, pero perdí otras de más valor.

Un año después, sus calles siguen igual, su olor, sus rascacielos, su "impersonalidad", su anonimato, su vida, la verdad es que nunca me cansaré de caminar por sus calles, sin embargo, sé que nunca podré hacerlo sin pensar en ese tiempo que estuve allí, sin pensar en todas las cosas que íbamos a hacer y sin embargo se quedaron en el cajón, eso me hace un nudo en el estómago que será dificil que algún día desaparezca. Me queda el sabor amargo de no haber hecho todo lo que íbamos a hacer y, a la vez, la sensación de que ya es tarde para hacerlo, la sensación de que Madrid siempre será un lugar a medias para mi.

Ahora toca cambiar otra vez, en unas semanas toca mudanza y toca, probablemente, un nuevo cambio de sensaciones, de vivencias. Si sigo en dónde estoy, probablemente el cambio sea muy sutil, pero si decido irme a vivir a Vigo, el cambio sea más profundo. Los que me conocéis sabéis perfectamente que me gustan las ciudades, con su vida, su gente por las calles y es probable que me sintiése mejor allí. Aún así, hay cierto temor dentro de mi, a volver a vivir esas sensaciones de vivir las cosas a medias. De todos los planes que monté en mi cabeza hace un año por estas fechas, no son muchos los que se han cumplido, siempre me fijo metas, pero el no llegar a todas provoca esa sensación de estar incompleto.

Espero que estas sensaciones que me asaltan a veces, desaparezcan algún día y de ese modo, pueda disfrutrar de los logros conseguidos, en lugar de lamentar aquellos que no se alcanzan.

"Me acuerdo de ti, camino de Madrid..."