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29 ago 2011

I'm back

Agosto va llegando lentamente a su fin y yo he vuelto al mundo real. Se acabaron las vacaciones y la vuelta al cole ha sido durilla, pero una semana después, ya estoy más que adaptado.

He tenido suerte con el clima y he podido ir a la playa, aunque no tanto como quisiera. El moreno de este año no ha sido como el del año pasado (black chamuscado), pero no ha estado mal.

Este año no he desconectado tanto como en años anteriores y las vacaciones no han sido lo suficientemente reparadoras, pero aún me quedan dos semanitas más para desconectar, antes de que 2012 llame a la puerta.

Poco a poco habrá que ir volviendo a la rutina e intentando cumplir esos propósitos que uno se plantea en verano.

...y también habrá que ir retomanto la vida desde mi ventana, que últimamente ha estado un poco parada abandonada.

Y para retomar la actividad, qué mejor que un temazo de dos "novatillos"




27 jun 2011

Atascos

Ayer fue domingo de playa, lo cual supone casi con toda probabilidad, atasco.

Posiblemente el atasco sea a la vuelta, ya que la ida suele ser más escalonada y la vuelta... más o menos a la misma hora. A todos los que vivimos en localidades costeras, no nos asusta este tipo de situaciones, ya que estamos acostumbrados a vivirlas todos los años, pero....

lo que viví ayer... y ahora comienzo con lo que que viene siendo una entrada de CRÍTICA SOCIAL......la gente tiene menos neuronas en su cerebro, que yo pelos verdes en las cejas.

En plena autopista, una de las vías en las que más rápido se circula, como hay atasco y a veces se ralentiza mucho la circulación... no se me ocurre otra cosa que parar el coche, bajarme, ir al maletero, buscar en una mochila y finalmente llevármela conmigo al asiento de copiloto. Mientras tanto, los coches que iban delante mío, ya están lejos, los del carril de al lado, pasan a mi lado a una velocidad que supera los 70 u 80 km/hora,...pero yo soy guay y ya tengo mi mochila...

La gente es tonta, inconsciente y después hay desgracias... pues no me extaña!!!

Tres vehículos más atrás estaba yo, apreciando la escena y con los ojos como platos. Uno piensa que lo ha visto todo y no, todavía no.

FIN DE LA CRÍTICA SOCIAL

Voy a dar unos seminarios en los próximos meses, cuyos títulos serán los siguientes:

"Montar un atasco, en tres simples pasos"
"La rotonda, ese mundo desconocido"
"Desgaste del carril izquierdo por uso abusivo"

Buf... he dicho

1 jun 2011

Junio

Llega Junio, se acerca el verano...

Soy más de primavera o de otoño, pero el verano me encanta y la verdad es que ya lo echo de menos.

Por unas cosas o por otras, todavía no he ido a la playa y ese rumor del mar me llama desde hace unas semanas... cómo lo echo de menos!

Me gustan las tardes largas, con sus anocheceres cálidos, poca ropa y cielo estrellado... ya están aquí.

En otras épocas, que quedan atrás en el tiempo, cuando llegaba junio saltábamos de alegría porque llegaban las vacaciones. Las vacaciones de verano, cuando eres un niño.... no son ninguna tontería, son algo grande, nos trasforma, nos hace vivir cosas que nunca olvidaremos. Esos tres meses, son más importantes que los nueve restantes.

Cuando llegas a la universidad, junio se convierte en un mes infernal, una reválida en la que demostrar lo útil que ha sido el año,lo que has trabajado y, sin duda, en junio, de lo más que te acuerdas es de... septiembre.

Cuando entras en el mundo laboral... junio... es un mes más. Ya no hay vacaciones eternas, ya no hay exámenes (o los hay, pero a diario). Deseas tener tus semanas de vacaciones, pero junio deja de ser lo que era.

Todavía veo las vacaciones lejanas, pero estoy deseando poder quedarme en la playa, mientras veo la puesta de sol desde la orilla, sus últimos brillos sobre la ría y el vacío que va quedando poco a poco en la arena. Para mi, eso es paz, es relajación, es lo que me reactiva....falta poco.

Llega Junio, llega el verano, llegan los recuerdos de otros veranos...

La foto no es mía... pero es Vigo

24 ago 2010

Se acaba

Se acaba lo bueno, se va el veranito, se acaba la playa, el buen tiempo, el calorcito, las terrazas…

Como ya he dicho en otras entradas, me encanta el verano. No es mi estación favorita, pero me encanta el buen tiempo.

Primero se acaban las vacaciones, después llegan los días grises, cómo ayer. Después los días se hacen más cortos y cuando te das cuenta estás en septiembre, que para mí es el mes más triste del año, el más melancólico y más deprimente (ya haré una entrada al respecto).

El caso es que se nos va el verano y para muestra un botón. El pasado viernes fui por la tarde a la playa y estaba nublado. Aproveché para hacer la típica foto en la arena con mi nombre…

El sábado más de lo mismo, un día caluroso y soleado y a media tarde llegaron las nubes. A recoger la toalla y de vuelta a casa.

La semana pasada fui a correr al salir de trabajar y entre una cosa y otra, cuando llegué a casa no eran ni las 10 y ya era noche.

No me puedo quejar, ya que ha sido un verano increíble en cuanto a lo climatológico en Galicia, pero uno se acostumbra a lo bueno… y no quiere que se acabe.

Os dejo unas fotos de mi playita. En dónde he pasado tardes y tardes y que tanto me apasiona.

17 ago 2010

La arena nos hace iguales

Tirado en la toalla, después de salir de un buen baño, secándome al sol con los ojos cerrados y mientras escucho el sonido de las olas al morir en la arena, las múltiples conversaciones de aquellos que están en la cercanía de mi trozo de arena y mientras noto cómo mi piel se va calentando poco a poco, mientras saboreo la sal que ha quedado en mis labios… sin duda uno de mis momentos favoritos.

Mientras disfruto de estos momentos tan especiales, me incorporo en la toalla y veo alrededor. Es una playa más grande que a la que suelo ir, hay bastante gente, se nota que es sábado y mucha de ella está paseando por la orilla, conversando sobre lo humano y lo divino y sobre vete tú a saber qué.

Viendo a toda esa gente, caminando por la orilla o bien tirados en su toalla, caigo en que todos son iguales. Todos somos iguales.

En bañador o bikini, no hay diferencias entre nosotros, más que las físicas.

Se entremezclan abogados con parados, médicos con panaderos, notarios con mecánicos, estudiantes con profesores… pero a simple vista no se distinguen, todos somos iguales.

Me gusta que la playa nos iguale, elimine las diferencias sociales y nos deje a todos al mismo nivel. Después cada uno se pondrá su ropa de calle, se irá en su coche, que alguno será muy caro, otro será de decimoquinta mano; volverán a sus casas, unas de alquiler, otras serán unos tremendos chalets con 15 baños; unos cenarán en casa las sobras de la comida de mediodía, otros se irán a cenar a un lujoso restaurante costero, pero en la arena… todos somos iguales.

Si en la playa cobrasen entrada, todo sería distinto. Las habría exclusivas, con un precio prohibitivo para que sólo las clases pudientes entrasen. Las habría low cost, para aquellos que buscan el paquete económico y las habría gratuitas, en dónde se refrescaría el pueblo llano o aquellos que no tienen recursos… afortunadamente las cosas no son así y todos, absolutamente todos, tenemos derecho a bañarnos, a nadar, a tostarnos al sol o disfrutar de la lectura debajo de una sombrilla, sin pensar en nuestra condición social, sin darnos cuenta de si el que está al lado leyendo el periódico es un dentista o un desempleado, sin que nadie sea más que nadie, sin que unos estén por encima de otros.

Qué mundo tan distinto sería aquel en el que todos tuviésemos que ir desnudos, sin que por nuestra forma de vestir o por el tipo de prendas que usásemos, nos etiquetaran. Nuestra vestimenta nos clasifica, muestra al exterior mucho de nuestra personalidad, de nuestros gustos, de nuestro trabajo, de nuestras posibilidades económicas… desnudos, eso no existiría. Por eso la playa es un lugar especial, en el cual nos despojamos de muchas de nuestras etiquetas y nos diluimos entre el resto de la gente.

Me gusta la playa, me encanta, allí en dónde todos somos iguales.

12 ago 2010

Ya estoy de vuelta

Estoy, pero como si no estuviese... como cuesta...

Han sido dos semanas tremendas, en lo que al clima se refiere. Estoy negro, pero negro de verdad. Los pliegues de entre los dedos son blancos y el contraste es espectacular.

Mucha playa, mucha, mucha... muchos largos en el mar, mucha lectura (ya estoy por la mitad del último de Stieg Larsson), musiquita, paseos, en definitiva... mucho "desestrés". He cargado pilas, me he relajado y la vuelta está siendo aceptable... aunque no querría... porque se está tan bien de vacaciones....

El caso es que quería haber escrito alguna cosilla, pero la verdad es que llegado el momento, no me apetecía ponerme al ordenador.

Me encanta el verano, me encantan las noches de terraza, la ducha de después de la playa, el helado a media tarde, secarme al sol, nadar, nadar y nadar... me encanta el verano.

Este verano además está siendo realmente estupendo en cuanto al clima, ya que no recuerdo de uno tan soleado durante tanto tiempo seguido en Galicia, qué gozada. Lo único malo es que con la vuelta al trabajo, parece que ya se acaba... pero no.. agotaré los fines de semana de buen tiempo, mientras los haya, no quiero que se me vaya este bronceado tan duramente conseguido...

Mi mente vacacional ya maduró un par de entradas mientras vegetaba en la toalla al sol, que espero publicar en breve. Mientras tanto... qué dura es la vuelta.

27 jul 2010

Me las piro

Al fin, después de una larga espera, llega el momento. Me voy de vacaciones….playa, sol, descanso, dormirrr, y sobre todo, relajarme y desestresarme. Lo necesito.
Este año llego saturado, física y mentalmente y aunque no tengo grandes planes, ni grandes viajes, espero disfrutar de estos días y revitalizarme.

Es posible que incluso actualice más el blog de lo que lo hago normalmente, ya que en el día a día, entre trabajo y más cosas, no me apetece ponerme delante del ordenador para escribir, sólo a veces. Así que espero incrementar el número de entradas e incluso dejar algún pensamiento guardado para cuando se me agoten las ideas.
Espero que todos podáis tener vuestros días de asueto, bien sea en compañía de amigos, amores o familiares, lo que vosotros queráis, yo me voy con mi toalla a la playa a desconectar del mundo.

Bicos pa tod@s

20 jul 2010

Yo te doy cremita, tú me das cremita

La pasada semana fui a la playa dos días y fui sólo. Me encanta la playa, me gusta tanto que no me importa ir sólo si tengo un hueco. Me relaja, del agua a la toalla, de la toalla al agua. Un poquito de música, un poquito de lectura y en un par de horas estoy como nuevo, totalmente reactivado.

Fuero dos días de bastante calor y pegando fuerte el sol y claro, hay que protegerse, así que me extendí la correspondiente dosis de crema por mi cuerpo serrano, para evitar quemarme y pasarlo mal, pero este fue un objetivo conseguido a medias, me explico:

Todo mi cuerpo adquirió un precioso tono moreno, un colorcillo, tampoco me puse negro, pero bien, no está mal el tono conseguido. Solo hay un pequeño problema, me quemé. Pero no me quemé de manera uniforme, sino que sólo me quemé en la parte media de la espalda y es que… es muy difícil darse crema a uno mismo en esa zona.

A ver… por los hombros y parte superior de la espalda, con un esfuerzo se puede conseguir. En la zona lumbar, pues también, a poco que uno sea mínimamente hábil. Pero hay una zona, la zona dorsal, creo que se llama, a la que es difícil llegar. No sé si es que tengo unos brazos muy cortos, una espalda muy ancha o que soy poco flexible, pero el caso es que ahí no llego… y me quemé.

El otro día, mientras hablaba con una amiga, salió el tema de conversación y ella me preguntó inocentemente por qué no le había pedido a alguien que me echase crema…

…. A QUIÉN???

Pensadlo bien… si se lo pido a una chica, probablemente ella piense “vaya salido que intenta ligar conmigo y quiere que le sobe”, si se lo pido a un chico, imaginaos lo que pensará… con lo cual las opciones se quedan en:

A.- ME QUEMO

B.- NO ME DOY LA VUELTA EN TODA LA TARDE

Y es que estamos muy influenciados por la sociedad, hay unos clichés tan establecidos, que algo tan normal como ayudar a alguien en una situación en la que lo necesita, pero que requiere de contacto físico, conlleva la duda de las oscuras intenciones que puede haber detrás.

Yo mismo me sentiría raro si un chico viniese y me pidiese que le untase con crema, y desconcertado si fuese una chica… sin embargo… tan raro es??? No debiera, pero es así.

A mi ya se me pasó el enrojecimiento de mi zona dorsal y creo que sin demasiadas consecuencias, pero la próxima vez que vaya a la playa… supongo que me encontraré en la misma situación y me acordaré de mi amiga.

Saludos