24 feb 2011

Destino

A raíz de las circunstancias personales de un compañero de trabajo hoy hemos conversado acerca del destino.

Yo no creo en el destino, al menos como algo que estamos “condenados” a vivir. Yo creo que el camino se hace al andar y que nosotros tenemos el mapa en el bolsillo. El uso que hagamos de ese mapa es responsabilidad nuestra.

Hay muchos imponderables que no podemos prever y muchas circunstancias en la vida que alteran ese camino por el que queremos ir, pero en nuestras manos está el poder encontrar otra ruta en ese mapa, para llegar igualmente a nuestra meta.

El hecho de que alguien que lleva una vida sana, sin vicios, con descanso, con una buena alimentación, haciendo deporte, etc, sufra una enfermedad, no significa que da igual lo que hagas, que si te toca, te toca, porque es tu destino, no lo creo.

Yo pienso que esto es como la lotería. Tú compras más o menos boletos para que te toque pasar por eso. Cuanto mejor vida lleves, menos boletos, menos posibilidades. Si compras muchos boletos, pues tu porcentaje de oportunidades de “ganar el premio” es mucho mayor. Pese a todo, cuando se saca el número, más allá de las probabilidades que tengas, si tienes boletos, aunque sólo sea uno, te puede tocar.

Todos tenemos que buscar nuestro camino y tendremos más éxito o menos éxito en el trayecto. En unos casos lo achacaremos a la suerte, en otros al destino, pero yo pienso que las cosas que nos ocurren son fundamentalmente consecuencia de las decisiones que tomamos, aunque existan variables que no podemos controlar.
Y vosotros…¿destino o libre albedrío?

P.D: No sé que habrá pasado con la anterior entrada que, de golpe, he recibido sobre 300 visitas por día desde el sábado, en su mayor parte provenientes de Sudamérica, sobre todo de México…. Se agradece mucho tanta afluencia de público. Espero que lo que veáis aquí os guste y sigáis pasando por mi ventana.

14 feb 2011

Amor

Difícil no hablar del amor en un día como hoy, aunque supongo que es difícil no hablar del amor en cualquier día…

Si no a todo, a casi todos nos ha pasado alguna vez, todos hemos tenido mariposas en el estómago, todos hemos derramado alguna que otra lagrimilla. El amor nos mueve y el amor nos hace sentirnos vivos.

Yo no creo en las fechas concretas, no creo que existan obligaciones en determinados días. Los días se convierten en especiales una vez que se viven y después recuerdas esos momentos, pero no hacia delante, sino hacia atrás. Es un poco ingenuo pensar… “ese día va a ser genial”, porque lo será… o no. Por eso no me gusta sentirme obligado a celebrar un día que para mí no ha sido nada, prefiero celebrar el recuerdo de aquellos que sí que han significado algo en mi vida.

Es muy complicado encontrar coherencia en el amor, es algo químico, que no responde a la lógica en la mayoría de las ocasiones.

Uno se puede enamorar de la persona que menos espera, de aquella que es justo lo contrario a lo que él imaginaba desear, sin embargo, cuántas veces hemos conocido a personas que encajarían perfectamente en nuestra vida y no ha surgido la chispa necesaria…

Por todo ello, os envío mis mejores deseos a aquellos que ahora estáis enamorados, cuidad ese sentimiento, cuidad esa relación y ojalá os duren para siempre las cosquillas en el estómago.

Para aquellos que no lo estéis, simplemente dejad de buscarlo, es la mejor forma de que una tarde de primavera aparezca por la puerta y os coja de sorpresa.


“que grande eres amor
que me das mil razones y luego la locura
que perfumas mi cama y escondes las rosas
tras vencerte te pierdo
tras amarte me odias
que dueño del viento, tu borras mis huellas
que dueño del tiempo, me añoras y olvidas
-
que injusto eres amor
que no distingues entre buenos ni malos
que le vuelves la espalda al que siempre ha luchado
al que lo a dado todo esperando muy poco
que te cuelas en su corazón y lo gastas
y al mío lo llenas y lo vuelves tan loco que nunca te olvida y que nunca se muere
-
yo, no soy nadie sin ti y contigo no soy yo
nunca te elijo aunque te persigo
te crees sincero y me creo tus mentiras
por ti sé que existo y existes por mí
qué grande es este amor
que pequeña que soy yo...
-
que grande eres amor
que me lo arrebatas sin ser arrebatado
que te bebes mi vida y que sigues sediento
que me sueltas, me agarras
que me traes y me llevas
y aunque sola me siento
me siento tan libre
para buscarte de nuevo
sufrir y abrazarte
me cuesta volver y me cuesta marcharme
-

yo, no soy nadie sin ti y contigo no soy yo
nunca te elijo aunque te persigo
te crees sincero y me creo tus mentiras
por ti sé que existo y existes por mí
qué grande es este amor
que pequeña que soy yo...


10 feb 2011

Un año más

Soy una persona nostálgica, por eso la fechas señaladas suelen entristecerme, provocar que mi cabeza vuelva a repasar muchos recuerdos de tiempo atrás.

Hoy estoy de cumpleaños, un año más y ya son 32. Cada uno se queja de lo suyo, los de 45 dirán “quién los pillara”, yo diré “quien pillara los 23…

Lo importante es que después de haber superado la barrera de los 30, que me sentaron fatal, ahora los llevo bien, sin pensar en lo que vendrá más adelante. No veo hacia los 25, pero tampoco hacia los 40.

Hoy en día, con la existencia de Facebook, uno recibe más felicitaciones de lo habitual, ya que es muy fácil darse cuenta de las fechas al salirte un aviso en la pantalla. En su momento, la existencia de calendarios en los móviles también supuso una revolución, ya que te avisaba al llegar el día señalado.
Son felicitaciones un tanto frías, ya que, para quien eres importante, no es necesario que salga un aviso en internet, sino que se acuerda perfectamente de la fecha. A pesar de todo, a todos nos gusta que se acuerden de nosotros.

Me ha hecho más ilusión que Nuria o Rose se acordasen de mi en sus entradas, que alguna de las felicitaciones que me han llegado a través de FB, de gente que lo único que me dice en todo el año es “Feliz cumpleaños”, o “Feliz Navidad”. Ellas simplemente se acordaron de la fecha porque lo comentamos en una de mis entradas, no porque saliese hoy en ningún aviso de ningún sitio de redes sociales. Gracias chicas!!! Y gracias a los que me habéis felicitado en sus blogs.

Está siendo un día normal, un día de trabajo normal y corriente. Mis compañeros ya me han hecho sus regalos, mi madre también, alguna cosa más caerá todavía y pronto pasará este 10 de febrero.

Es fácil para mí hoy, recodar otros años, otros cumpleaños. Aunque el de hace 2 años se me hizo cuesta arriba, por muchas razones, no puedo quejarme, ya que siempre hay alguien que hace especial estos días, siempre he tenido muy buenos cumpleaños, muchas sorpresas y gente que supo hacerme sentir especial. Gracias para todos ellos.

A mí también me gusta hacer especial ese día a aquellos a los que quiero, sólo espero poder estar siempre a la altura de las circunstancias y conseguir ese propósito.

En breve también esta ventana estará de cumple. Serán 2 añitos ya…parece que fue ayer.

Gracias a todos y os deseo, multiplicado por un millón, todo lo que me deseéis a mí.

1 feb 2011

Febrero

Comienza Febrero, un mes que siempre ha sido especial para mí.

Es un mes especial porque es el mes de mi cumpleaños (esto ha sido siempre así…) y eso hace que lo vea de otro modo. Supongo que a todo el mundo le pasa lo mismo.

El año pasado no lo llevé mal, hace 2 fue un poco peor, ya que era el cambio a los 30 y me costó un poco. Este año… pues vuelve a hacerme menos gracia, me da la sensación de los años pares pesan más.

Espero que ese fin de semana pueda escaparme por ahí y disfrutar de un poco de desconexión, me vendrá bien.

Cuando estaba en la universidad, Febrero era un mes de exámenes, los que calibraban cómo iba el curso a mitad de camino. Después de febrero empezaba la cuenta atrás hacia el verano, hacia fin de curso, con una pequeña parada en la semana santa.

También es el mes de los carnavales, aunque a veces caen en Marzo, como este año. A mí nunca me ha gustado demasiado disfrazarme, sin embargo el año pasado volví a hacerlo después de muchos años y me lo pasé genial. Espero repetir este año.

Y poco más por el momento. Se me hace raro escribir una entrada tan corta, será que me hago mayor….

Mi última novedad a la guitarra es esta... Me encanta Revolver.

25 ene 2011

El egoísmo (II)

La semana pasada tuve una infección de garganta. Me dolía al tragar y no me encontraba bien, en general. Tanto es así que al mediodía me fui para casa, ya que en ese estado me costaba trabajar, me encontraba muy débil y se me cerraban los ojos. Estaba tan atontado porque tenía fiebre, casi 39 y eso hacía que mi estado fuese lamentable.

Pedí cita para el médico (me la dieron para dos días después), me fui a comprar Frenadol y me metí en cama. La fiebre me dejó totalmente KO.

Al día siguiente no estaba mucho mejor, pero bueno, gracias al Paracetamol fui combatiendo la fiebre y esperando a mi cita para el médico, que sería ya a la siguiente mañana.

Ante la exposición de los hechos, todo el mundo me dice que soy tonto (toooodo el mundo). Me dicen que tendría que haber ido por urgencias y que así me atendían antes y todo arreglado. Pero a mí me gusta ser cívico y tratar a las urgencias como lo que son, urgencias. Si mi fiebre no hubiese remitido nada, si el dolor al tragar fuese realmente insufrible y no aguantase más, pues sí, lo habría hecho.

No me gusta que la gente abuse de las urgencias para cosas que se pueden resolver en una consulta rutinaria, sobre todo cuando es para ahorrar tiempo. Lo que se consigue es justo lo contrario, colapsar estos servicios y que los casos que más complicaciones tienen, sufran un retraso que bien se podría evitar.

Pero bueno, no es este el tema principal que quería tratar. El tema es el egoísmo.

Llegué a la consulta puntual, tenía cita para las 12.55 y llegué a las 12.50. Me atendieron a las 14.50, es decir, 2 horas después.

A nadie le gusta esperar, a mí tampoco. Sin embargo entiendo el motivo y es que en esta época las consultas están saturadas por causa de la gripe y sus derivados. Además creo que se dan demasiadas citas por médico para cada día y eso provoca que siempre se vaya con retraso.

El caso es que en 2 horas de espera uno convive con aquellos que le rodean en la sala de espera y, por suerte o por desgracia, tiene que oír todas las conversaciones que entre los sufridos “usuarios” se establecen.

No es la primera vez que tengo que oír lo que el otro día tuve la suerte de oír, sin embargo esta vez quería compartirlo con vosotr@s y por eso aquí está en forma de crítica social.

Mientras esperaba en esa aséptica sala, tuve que escuchar cómo la mujer que tenía a mi lado se quejaba de la “petarda” de la doctora, de lo lenta que era. Resulta que los médicos que habíamos tenido con anterioridad eran más ágiles y está “petarda” lo único que hacía era retrasar y retrasar la consulta, de tal modo que nuestras vidas no podían seguir con su normalidad.

Soplidos y resoplidos cada vez que salía un paciente y entraba otro. Quejas y más quejas, que se producían cada vez que salía a llamar a los pacientes y todavía había muchos por delante, con el asentimiento cómplice de muchos de los que allí estaban, mostrando indignación.

¿Se puede ser más egoísta? Resulta que esta mujer, lo que quiere es una consulta tipo, de 5 minutos de duración, prorrogables a 7, en la que cada uno exponga sus problemas, con independencia de si viene a por recetas, un resfriado, un dolor en una pierna o un posible tumor, antes que una consulta de tiempo variable, en función de los síntomas del paciente o las exploraciones que haya que hacer.

Desde mi punto de vista, la doctora que tengo asignada debe de ser una especie en extinción, ya que en función de lo que el paciente exponga, se para y busca el origen, te hace preguntas sobre los síntomas, las exploraciones correspondientes y llega a una conclusión. ¿Acaso no es eso lo normal?
A mí me gusta que me atiendan con eficiencia, con profesionalidad, dando la justa importancia al motivo que me ha llevado a esa consulta. Supongo que a mí y a todos, incluida la “señora de la sala de espera”. Si eso lleva 10, 15 o 30 minutos, debería ser lo de menos.

Creo que falta mucha empatía en nuestra sociedad, ya que “lo nuestro” siempre es lo más importante, lo más grave, lo más urgente y … poco nos interesa lo de los demás, sólo resoplamos….

A esta sinvergüenza de la sala de espera, sería a la primera que veríamos en un juzgado si un médico hubiese, por analizar las cosas con prisa, diagnosticado como una simple gripe, un caso de neumonía, por ejemplo.

Esta sinvergüenza, seguro que cuando entra a la consulta no mira el reloj para medir los minutos que dura su visita.

Esta sinvergüenza, seguro que es de la que se automedica, con las cantidades ingentes de medicamentos que guarda en un armario de su casa.

Esta sinvergüenza, no se ha parado a valorar que la doctora no ha salido de su consulta desde que entró a primera hora de la mañana, ni para ir al baño (no quiero pensar en si fuese fumadora). Que saldrá bastante más tarde de su hora, por ser diligente y profesional con sus pacientes y que además tiene que aguantar comentarios egoístas cada vez que asoma por la puerta. A ver quién es el listo que es capaz de hacer más de 8 horas a piñón en su puesto de trabajo, mientras su único respiro es el instante entre el paciente que sale y el que entra.

Esta sinvergüenza ni siquiera era la paciente… venía a acompañar a su marido (que no dijo ni una palabra, ni siquiera movió la cabeza).

Creo que deberíamos reflexionar y hacer reflexionar a los que nos rodean, porque esta sociedad se está pudriendo.

Mientras tanto, yo seguiré pidiendo citas y esperando a que me toque entrar. Intentaré evitar las urgencias, siempre que no lo sean y me morderé la lengua siempre que me toque al lado la señora de turno…

20 ene 2011

El egoísmo (I)

El egoísmo (I)
Esta entrada es la primera parte de lo que voy a llamar “crítica social”, porque hay cosas que me provocan asco y una es el punto al que llega el egoísmo humano.

Todos somos egoístas, en mayor o menor medida. Todos buscamos ser felices y en cierto modo ese es el motor de nuestra vida.

Unos lo consiguen siendo amados, adquiriendo muchas cosas, teniendo más que los demás. Otros justo lo contrario, son más felices cuanto más aman, más dan o más piensan en los demás antes que en si mismos.

Desde mi punto de vista, el fin es el mismo, ser feliz y, cada uno, lo es a su manera.

Yo hablo de otro egoísmo, el que significa pensar en mis “necesidades” antes que en las de los demás, el que no entiende que “la libertad de uno acaba justo donde empieza la de los demás”, ese que lleva a no pensar en los demás, sólo en uno mismo.

Soy fumador, desde hace mucho tiempo, aunque he estado unos años alejado de este vicio. Soy fumador, pero entiendo a aquellos que no lo son. Soy fumador y estoy de acuerdo con la nueva ley.

Si los fumadores fuésemos más respetuosos, más educados, diésemos comprensión con la misma facilidad que la reclamamos, no se hubiese llegado a este punto. A nuestra mala educación, en general, se debe que haya que regular estos temas. Yo estoy de acuerdo… aunque lo sufra.

De todos modos, la entrada no es sobre la ley anti-tabaco, no. Mi entrada es sobre el egoísmo.

No hay mayor imagen para evocar el egoísmo del que hablo, que la que pude ver hace un par de días al llegar a casa, mientras pasaba por delante de la cafetería que tengo al lado.

En esa cafetería, como en la mayoría, últimamente, han puesto un par de mesas en la terraza, para aquellos que quieran fumar. Sólo una, de las dos mesas estaba ocupada.

Eran las 8 de la tarde, habría 5 grados aproximadamente y allí estaba una madre con su niño pequeño, de unos 4 años, embutido en un abrigo, con una bufanda y un gorro, helándose de frío, mientras ella apuraba su cigarro, calmando sus ansias y en paz con el mundo, viviendo su momento de gloria.

¿Hasta tal punto llega el egoísmo humano?, ¿Se puede ser más ruin?, Si la respuesta es que sí, y no hace falta respuesta visto el ejemplo, cada día me avergüenzo más de la condición humana.

Aguántate las ganas, haz lo que quieras, pero al menos piensa en tu niño antes que en ti misma, mala madre.

Hay un viejo refrán que dice: “Dios le da pan, a quien no tiene dientes…”

Continuará….

10 ene 2011

Propósitos 2011

Hace un año por estas fechas publiqué una entrada hablando de los propósitos para el 2010. Algunos se han cumplido, otros un poco menos, pero puedo decir que no ha sido un mal año. Si 2008 fue el peor año de mi vida y 2009 fue horrible, 2010 ha sido un gran año, con muchísimas cosas positivas.

.- Dejar de fumar. Finalmente el propósito de dejar de fumar lo dejo para este 2011, espero que me lo plantee en serio, ya que en 2010 no fue así.

.- Aprender a tocar la guitarra. Sigo avanzando, después de un año creo que ya puedo decir que algo sé y poco a poco voy aprendiendo más.

.- Mejorar mi Inglés. El inglés se ha quedado con el camino. Espero poder retomarlo en otro momento, si bien es cierto que no lo dejo totalmente de lado.

.- Hacer más deporte. No ha sido mi año más deportivo, pero al menos sigo jugando al fútbol y encontrándome mejor que el año pasado. Hice un muy buen final de temporada y en esta el equipo va muy bien.

.- Adelgazar. Sigo en las mismas, cuesta mucho adelgazar haciendo deporte un par de días a la semana solamente, comiendo mal y con prisas… seguirá siendo un propósito en 2011.

.- Salir más. No soy el que era, eso es cierto, pero supongo que tampoco me gustan ciertas cosas como antes, así que no me quejo.

.- Viajar. He cumplido este propósito, ya que al menos he podido conocer Roma hace poco

.- Tener una vida más llena fuera del trabajo. Aunque soy un poco inconformista, creo que este propósito también lo he logrado

.- Trabajar menos horas, pero con más calidad. Seguimos igual y sinceramente, no creo que cambie…pero lo intento.

.- Mejorar las relaciones con los amigos-conocidos. Yo creo que este punto también ha mejorado, espero que siga haciéndolo este año.

.- Intentar ser más feliz. Si de intentarlo se trata, creo que el propósito se ha cumplido. Si hablamos de conseguirlo, yo creo que también se va por buen camino. 2011 espero que sea un gran año.

.- Olvidar aquello que no es bueno recordar. Difícil para alguien como yo, pero creo que este ha sido un año de ruptura con el pasado para mirar al futuro.

.- Recordar aquello que no se debe olvidar. Espero que siga siempre recordando aquello que es necesario no olvidar.

.- Seguir siendo yo mismo. Creo que en este punto he logrado no desviarme del camino, me he reencontrado conmigo mismo, después de un difícil 2009, confío en que siga siendo así.

.- Del amor... mejor ni hablar. Y por qué no hablarlo? En este año 2010 he vuelto a sentirme vivo y aunque el amor y el sufrimiento muchas veces son extraños compañeros de viaje, ha sido un buen año en este sentido. Sólo espero que el 2011 tenga más de amor que de sufrimiento, pero al menos mi vida ha dejado de ser gris.

.- Confiar más en mí mismo. Creo que he logrado este punto y espero que no cambie para el año que acabamos de empezar.

.- Ser más constante con el blog Aunque he tenido alguna laguna, creo que he logrado ser más constante. Escribo 4 o 5 entradas por mes y sigo con mi criterio de escribir si tengo algo interesante que contar o sobre lo que hablar. Confío en que este año siga en la misma línea. El blog y los que me soléis pasar por aquí, habéis sido una de las grandes satisfacciones de este 2010.

.- Leer más. También he logrado este propósito y estoy satisfecho con haber retomado mi afición a la lectura. He tenido un gran verano con Stieg Larsson.

.- No ser tan exigente conmigo y con el mundo. Esto… ya lo veo más complicado. No creo que pueda cambiar algo así tan fácilmente. Me imagino que tendrá que ser un propósito quinquenal…

Para 2011 no voy a proponerme grandes objetivos, sólo intentar lograr aquellas cosas que no logré en 2010 y seguir buscando la felicidad, haciendo todo lo posible por lograrla.