11 ene 2010

Series

No me considero un freak, sin embargo tengo un pequeño vicio que me hace estar cerca de tan distinguida consideración y es que... soy un adicto a las series.
Todo comenzó con la más grande, con la insuperable e indescriptible Twin Peaks y ya han pasado unos añitos, la verdad, pero cómo olvidar aquella tensión de jueves a jueves, por saber quien había asesinado a Laura Palmer...

Pasaron muchos años y nada había causado un efecto en mi similar hasta la aparición de la serie entre las series... LOST... y es que Perdidos me ha enganchado hasta límites que no podría imaginarme. La sigo a ritmo americano, descargándome los capítulos al día siguiente de su emisión en USA y viéndola en versión original (con subtítulos, eso sí).

El problema vino después, era tanto el enganche que tenía a la serie que empecé a leer foros en internet sobre las teorías que surgían sobre el argumento y, una cosa llevó a la otra, a entrar en blogs de series, en los cuales hablaban sobre otras series.....burrrrrrrr, al llegar a este punto, yo sí que estaba perdido.

Después de eso han ido cayendo de una en una, Los soprano, Dexter, Fringe, Como conocí a vuestra madre... y tengo varias pendientes, como Mad men, A dos metros bajo tierra, The wire, etc

Desde mi punto de vista hoy el cine ya no es lo que era, ni mucho menos y los buenos argumentos y los buenos actores están en las series de TV. Me apetece mucho más quedarme en el sofa con una manta y 5 capítulos por ver de alguna de las series citadas, que pagar una burrada por ir a ver una peli mala al cine... y eso que me apasiona el cine, más por su encanto y ambiente, que por lo que últimamente ofrece.

Si por estar tan enganchado soy un freak, lo asumo, pero vamos, ¡Que me quiten lo bailao!

4 ene 2010

Propósitos


Conozco a mucha gente que cada año se hace una serie de propósitos, bien sean cambios profundos en hábitos muy consolidados, o simples cosas que pretenden poder hacer de una vez por todas. La verdad es que yo no soy así, pero bueno, si lo fuese, aquí iría una lista de las cosas que me gustaría hacer o cambiar este año.

.- Dejar de fumar (supongo que es el propósito más habitual de todos)
.- Aprender a tocar la guitarra (estoy en ello, seguro que en un par de meses se podrán ver los avances)
.- Mejorar mi Inglés (tengo la Escuela de Idiomas muy abandonada y me va a costar ponerme al día, pero bueno, ahora que estoy en ello no puedo dejarlo de lado)
.- Hacer más deporte (es mala época para salir a correr, el gym... puf, al menos he vuelto a jugar al fútbol, así que espero ser un poco más constante con lo de correr)
.- Adelgazar (estoy en ello, pero joer, como cuesta)
.- Salir más (últimamente estoy de capa caída)
.- Viajar (salir al extranjero y conocer otros lugares nuevos)
.- Tener una vida más llena fuera del trabajo
.- Trabajar menos horas, pero con más calidad
.- Mejorar las relaciones con los amigos-conocidos
.- Intentar ser más feliz
.- Olvidar aquello que no es bueno recordar
.- Recordar aquello que no se debe olvidar
.- Seguir siendo yo mismo
.- Del amor... mejor ni hablar
.- Confiar más en mi mismo
.- Ser más constante con el blog
.- Leer más
.- No ser tan exigente conmigo y con el mundo

Supongo que algo así es lo que sería mi lista de propósitos, pero bueno... hay cosas que son más tangibles que otras, cosas que simplemente es cuestión de planteárselo y cosas que son más de estilo de vida.

22 dic 2009

Navidad














Luces, adornos, villancicos, “Qué bello es vivir”, “All I want for christmas is you”, imágenes nevadas en las noticias, el champán de algunos afortunados millonarios, los festivales de fin de curso, las caras de los niños, el corte inglés, los regalos, las sorpresas, la familia, los amigos, la nostalgia, la ilusión… eso es la navidad.

De pequeño deseaba que llegase, era lo que había en el punto de mira una vez entrados en el otoño. Recuerdo que siendo muy niño, contaba los árboles de navidad alumbrados que veía de camino a Vigo, iluminándose mi cara cada vez que veía alguno a través del cristal.

Más adelante, se fue perdiendo parte de ilusión, o más bien, se fue transformando. Lo que significaba la navidad, era fiesta con los amigos y vacaciones.

En el ’97, qué gran año (algún día le dedicaré una entrada), volvió a entrar en mi con todo su esplendor, fue un tsunami de emociones, unas preciosas y otras horribles. El espíritu de las navidades había vuelto para quedarse.

Ya ha llovido mucho desde entonces y tengo recuerdos realmente maravillosos de las siguientes navidades, pero ahora se han convertido en el espíritu de las navidades pasadas y lo que provocan en mi es justo lo contrario de lo que hacían.

Hoy me siento un poco triste. A medida que se van acercando, un sentimiento de nostalgia y de tristeza me invade y no soy capaz de quitármelo de encima. En estas fechas todo te obliga a recordar, a pensar en toda esa gente que ya no está a tu lado, en las cosas que compartías con ellos cuando formaban parte de tu vida y eso… es triste. Debería de ser bonito, el tener recuerdos tan buenos, pero la sonrisa que te provocan se parece más a una mueca que a un signo de felicidad. Para una persona nostálgica como yo, en esta época se notan más los vacíos que hay en tu vida, esos huecos que van quedando con el paso de los años.

Supongo que llegarán muchas navidades más a mi vida y espero que lo que provoquen en mi, se parezca más a lo que me hacían sentir antes, que a lo que me hacen sentir ahora, pero mientras tanto sólo quiero que pasen rápido y que se lleven este sensación de soledad tan horrible que me hace estar así.

30 nov 2009

Aromas

No creo que sea una persona muy sensitiva, al menos no de manera especial, sin embargo hay algo que me marca profundamente a pesar de mi rinitis (no diagnosticada oficialmente), y eso son los olores.

Hay olores claramente identificados, como son los de las comidas, los de los perfumes, el olor natural de nuestra piel...

Es realmente increíble como un aroma puede evocar vivencias del pasado, épocas determinadas de nuestra vida, lugares...

A mi realmente me ocurre y me parece increíble. He vivido lo que es encontrarme con una persona y al oler su perfume, viajar en el tiempo a más de 10 años atrás, recordando claramente una tarde en una cuidad distinta, las sensaciones vividas en un período tan lejano, etc, cosas que no estaban presentes en mi mente desde hacía años y el elemento causante es un aroma, un olor, no una conversación o una imagen.

Es cierto que también nos pasa con algunas canciones, que claramente asociamos a un momento de nuestras vidas, sobretodo a los veranos("Vivir sin aire" verano '94; "these days" y "vulnerable" verano '95; "corazón partío" verano '98; ... y mil más).

De todas formas, ni una canción, ni una foto, provoca en mi las sensaciones que provoca un olor determinado, realmente me siento transportado por unos instantes a ese recuerdo y casi me siento como aquella persona que lo vivió.

También pasa con épocas del año, es más, acaba de pasarme hace tan sólo unos días, cuando al salir del trabajo, con las primeras tardes de frío, sentí claramente el olor a Navidad y ese momento es especial. No había pensado en ello, los días pasan, entre trabajo, clases y cosas varias uno no se da ni cuenta de en qué momento vive y sin embargo, en ese preciso momento, cuando entró en mis pulmones el fresco de la tarde, automáticamente sentí la Navidad, pensé en ella, como si ese aroma me la trajese directamente a mi mente, porque así fue. De golpe pasaron por mi mente imágenes de balcones adornados con luces de colores, gente sentada alrededor de una mesa con un montón de comida y dulces, gorros de papa noel, centros comerciales abarrotados, bufandas y gorros de lana... en apenas unos segundos, como quien copia en un pendrive los archivos de un ordenador, pasó por mi mente todo eso, la verdad es que me sigue sorprendiendo año a año.

También me pasa en primavera, con las primeros atardeceres cálidos. De repente una tarde, casi sin avisar, hueles el verano, hueles como se acerca, como sientes el aroma del mar, de las terrazas, de las noches calurosas, es realmente mágico.

No se si es algo que le pasa al resto de la gente, al menos se que hay una persona que lo vive como yo, que también comparte eso de "huele a navidad", que también siente la cercanía del otoño, cuando en los últimos días de agosto aparece una tarde fresquita que te obliga a ponerte una chaqueta, el otro día cuando sentí ese olor navideño, sabía que en algún otro lugar también había una persona ensanchando sus pulmones y dejandose llevar por sensaciones entrañables.

15 nov 2009

Camino de Madrid

Hace un año por estas fechas volví de Madrid, para regresar a "miña terra galega". La verdad es que me costó la vuelta, mucho, más de lo que cualquier cambio de residencia anterior. No era solamente por volver, había muchas más cosas en aquel momento que rondaban por mi vida, provocando la mayor época de inestabilidad que he vivido.

Afortunadamente las cosas parecieron ir volviendo a retomar su sitio, unas para mejor, otras quizás no tanto e incluso algunas, para simplemente volver a dónde estaban. Un año después he vuelto a Madrid.

Apenas estuve unas horas, pero fueron suficientes para refrescar en mi sensaciones que había dejado atrás, recuerdos de lo vivido y también, curiosamente, de lo no vivido.
Para mi Madrid significa muchas cosas, de todo tipo. Viví grandes expectativas, pero también grandes decepciones, me sentí muy bien en muchos momentos, pero en otros creí tocar fondo. Madrid siempre será para mi algo muy bueno, pero muy extraño a la vez, ya que allí gané muchas cosas, pero perdí otras de más valor.

Un año después, sus calles siguen igual, su olor, sus rascacielos, su "impersonalidad", su anonimato, su vida, la verdad es que nunca me cansaré de caminar por sus calles, sin embargo, sé que nunca podré hacerlo sin pensar en ese tiempo que estuve allí, sin pensar en todas las cosas que íbamos a hacer y sin embargo se quedaron en el cajón, eso me hace un nudo en el estómago que será dificil que algún día desaparezca. Me queda el sabor amargo de no haber hecho todo lo que íbamos a hacer y, a la vez, la sensación de que ya es tarde para hacerlo, la sensación de que Madrid siempre será un lugar a medias para mi.

Ahora toca cambiar otra vez, en unas semanas toca mudanza y toca, probablemente, un nuevo cambio de sensaciones, de vivencias. Si sigo en dónde estoy, probablemente el cambio sea muy sutil, pero si decido irme a vivir a Vigo, el cambio sea más profundo. Los que me conocéis sabéis perfectamente que me gustan las ciudades, con su vida, su gente por las calles y es probable que me sintiése mejor allí. Aún así, hay cierto temor dentro de mi, a volver a vivir esas sensaciones de vivir las cosas a medias. De todos los planes que monté en mi cabeza hace un año por estas fechas, no son muchos los que se han cumplido, siempre me fijo metas, pero el no llegar a todas provoca esa sensación de estar incompleto.

Espero que estas sensaciones que me asaltan a veces, desaparezcan algún día y de ese modo, pueda disfrutrar de los logros conseguidos, en lugar de lamentar aquellos que no se alcanzan.

"Me acuerdo de ti, camino de Madrid..."