¿Por qué hay días raros en los que cualquier cosas a la que nunca le prestas atención, ese día te molesta? Y te molesta tanto, que no eres capaz de sacártela de la cabeza. Buscas argumentos para poder darte la razón a ti mismo sobre la importancia de la cosa en cuestión, pero lo cierto es que no las hay, no hay para tanto.
Y es que las sensaciones son muy jodidas, una vez que entran en tu cabeza, no sabes cómo quitártelas y olvidar.
Todo esto viene porque estoy enfadado con alguien. Si lo pienso bien, no se trata de que me haya hecho algo concreto, no es que lo que a mi me ha parecido mal sea lo suficientemente importante como para un enfado, sin embargo algo me ha molestado y si lo pienso bien, es una chorrada.
Esto me lleva a varias reflexiones, que son las que me están dando vueltas en la cabeza:
.- ¿Me ha molestado sólo esto que ha pasado y es una chorrada o se trata de la punta del iceberg y la gota que ha colmado el vaso? Es posible, ya que han venido pasando cositas, que una a una no son importantes, pero la suma crea una bola de nieve muy grande.
.- ¿Estoy rebuscando en dónde no hay para encontrar un motivo que realmente me enfade y me distancie de esa persona?
La verdad es que le doy vueltas a todo esto y lo mire por donde lo mire salgo perdiendo. No me gusta sentirme así, ni sentir estas cosas y mucho menos comerme la cabeza con chorradas, sin embargo aquí estoy.
El problema es que la persona en cuestión lo nota, se extraña, me pregunta y realmente no sé qué decir. Parezco un niño caprichoso y en cierto modo me parece que es así. Soy una persona muy sincera y en este caso no sabría explicar con un mínimo de coherencia lo que me pasa. ¿He cedido durante demasiado tiempo?, ¿Se han ido acumulando las chinas en el zapato y ahora me molestan?
Hay días raros y más con este calor.
La canción es... porque me apetece y me encanta... ("el amor es un misterio y que importa sólo a dos")