Mostrando entradas con la etiqueta crisis. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta crisis. Mostrar todas las entradas

18 mar 2013

No sos vos, soy yo...

El final de una relación laboral, cuando no se origina en un hecho traumático, del tipo "pillar robando a un empleado", "que la empresa no te pague", etc, se asemeja, salvando las distancias, al final de una relación.

"No sos vos, soy yo", "podemos seguir siendo amigos", "no ha pasado nada que se pueda cambiar, ha sido con el tiempo..."

Mañana, después de 8 años, me voy a la calle.

Entre la crisis, los concursos, los impagos, los ERES y la memoria frágil... yo pasaré a engrosar las listas del paro, junto con otros 22 compañeros en la misma situación.

8 años, son muchos años, muchos momentos en la vida, muchas cosas que te van pasando y muchas cosas que compartes. Una parte de ti va quedando ahí, junto con cada día de jornada laboral, junto con cada conversación telefónica, un apego con tintes de "síndrome de Estocolmo", ni contigo... ni sin ti.

Ahora sólo queda mirar hacia adelante, con nuevas energías, con ilusiones renovadas y con una cierta incertidumbre.

Soy positivo, muy positivo. Creo que hay una ventana, que se abrirá al cerrarse esta puerta. Esa ventana, mi ventana, está esperando desde hace mucho tiempo ya, por lo que quizás haya llegado el momento de asomarse a ella y lanzarse sin miedos, sin inseguridades, con aplomo y energía, luchando por conseguir una meta. Quizás en un tiempo, este "Desde mi ventana", tenga más sentido que nunca.





13 abr 2012

La calle es de todos

Puedo ser un trabajador indignado, porque no se respeten mis derechos.
Puedo ser una mujer indignada, reclamando tener derecho a abortar.
Puedo ser un/una homosexual, reivindicando mis derecho a casarme.
Puedo ser un estudiante, que intenta dar a conocer que no tengo calefaccion en clase.
Puedo ser empresario y protestar porque las administraciones no me pagan lo que me deben.

Puedo ser todo esto y a la vez ser pacífico. Puedo reclamar las cosas con el afán de que tengan la mayor repercusión posible y hacerlo sin molestar, ni conculcar los derechos de nadie.

Este gobierno pretende poner coto a esta libertad, conviertiendo en delincuentes al empresario, mujer, homosexual, estudiante y empresario. Pretende que puedan incluso ser penados con 2 años de prisión, aunque lo único que hagan sea una resistencia pasiva.

¿Acaso los foros de la familia, la iglesia y demás colectivos similares no han tenido libertad absoluta para manifestarse cuando lo han considerado oportuno?


Gobernar únicamente desde la idelogía, es muy negativo. Tanto unos como otros. Una cosa es dar derechos y otra quitarlos.

Dar derechos no castiga a nadie, solo beneficia a aquellos que se hacen acreedores de los mismos. Quitar derechos es cambiar las reglas del juego, es penalizar a la gente que no piensa como tú, que no son de tu misma idelogía.

Supongo que tenemos lo que nos merecemos, pero ahora incluso nos van a quitar el derecho al pataleo, el derecho a protestar, a reclamar lo que consideramos que es injusto. Es realmente lamentable.

Llegará el momento en el que por escribir una entrada como esta, puedan multarme, detenerme o incluso condenarme... en lugar de ir hacia adelante, vamos para atrás, como los cangrejos.

Ellos también son delincuentes, no?

14 jun 2010

Manipulados


Creo que no nos hemos parado a pensar, o algunos sí, quién sabe, sobre lo manipulados que estamos por los medios de comunicación.

El caso es que con una crisis galopante como la que estamos viviendo, durante un mes va a ser menos....porque tenemos nada menos que un mundial de fútbol que va a acaparar toda la atención mediática.

Y es que estamos acostumbrados a que nos bombardeen en la prensa, tanto en la escrita como en la audiovisual, todos los días y a todas horas con el tema de la crisis. Total que acaba siendo contagioso ese mal rollo que se respira con respecto a la economía y la deuda, aunque personalmente no te afecte, al menos de forma directa. Sin embargo ahora, durante un mes, disminuye el tiempo dedicado a la política, a la economía y a la crisis y aumenta el número de minutos dedicados al fútbol. Ya lo estamos viviendo desde la semana pasada. Mientras desayuno por las mañanas, el espacio dedicado al deporte, o mejor dicho al fútbol, acapara todo el tiempo que paso delante de la tele antes de ir a trabajar. Y al mediodía lo mismo y, por la noche, lo mismo. Y cómo a nuestra selección le vaya bien, de aquí al 11 de julio, ni te cuento. Es más... ni crisis, ni banco central europeo, ni fondo monetario internacional que se nos resista...PODEMOS, con todo.


Los medios de comunicación de masas tienen un gran poder en la sociedad actual, hasta el punto de dominar perfectamente los temas de conversación de la gente y llegar a conseguir que se hable de unas cosas u otras. Además, yo creo que según qué temas, ni siquiera nos damos cuenta de que nos preocupan cosas o hablamos de cosas, a las que no prestaríamos atención, de no ser porque nos bombardean con ellas... y no me refiero al mundial de fútbol.


En conclusión, si desde todos los informativos y periódicos, se nos empieza a hablar a todas horas y todos los días, de que el gas metano que sueltan las vacas de Australia, está provocando daños en los fiordos noruegos, es muy probable que en el bar de la esquina, dentro de dos semanas, a la hora del café, todo el mundo hable de si enviamos a la legión a cargarnos a la vacas, o de si los noruegos siempre están quejándose por nada...

Haría más falta en esta sociedad "opinión crítica", pero sobre todo "opinión propia", made in "yo mismo". Yo creo que esa sería la mayor de las libertades que podríamos tener y que hoy en día hace que no seamos lo libres que creemos ser.

26 mar 2010

Losing my religion



Vivo momentos zozobrantes a nivel profesional, momentos en los que esto luchando contra la desmotivación, contra la fala de identificación por decisiones que no comparto y porque me encuentro en un lugar en dónde no parece aprenderse de los errores y eso es algo que choca con mi forma de ser.

Existe una calma tensa en el entorno, un aroma de decepción que está muy extendido entre todos los que formamos parte del proyecto y la verdad es que es una pena, ya que hay un gran equipo, con el que poder afrontar muchas cosas...pero ahora mismo parece costar más que nunca.

Mi vida laboral siempre ha sido muy importante para mi, siendo uno de los pilares fundamentales de mi vida. Siempre he tenido clara mi forma de trabajar, las cosas que quiero, las cosas que me gusta hacer, el modo de tratar a la gente y en estos días raros, siento que he perdido parte de mi fe, parece que ciertas cosas ya no importan...mal camino, sin duda.

Suele resultar muy dificil luchar contra las sensaciones, que son como un virus que se mete en tu cerebro y que poco o nada puedes hacer por que desaparezca; pero también sé que suelen ser cosas pasajeras, que son en muchas ocasiones cambios temporales, preocupaciones que con el paso del tiempo van desapareciendo.

Espero que los vientos cambien de rumbo y lleven esta tormenta primaveral hacia un lugar lejano, pero ahora mismo, estoy perdiendo mi fe.